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Xavier Campreciós
Periodista
El amarillo y el rojo mandaban ayer en las portadas por las camisetas de los futbolistas (la amarilla el portero y las rojas los peloteros) por el pase de España a la final de la Eurocopa. Ese triunfo coloreaba siete de las nueve portadas de Madrid y Barcelona. Y las dos díscolas iban con fondo amarillo para realzar que, por primera vez, según un sondeo de la Generalitat, el 51% de los catalanes votarían por la independencia. Eran El Punt Avui y Ara, que lo apoyaban editorialmente. Una opción, que no la única. La Gaceta no lo recogía. Abc lo camuflaba como cola de la crónica sobre la guerra del idioma (Mas redobla su desafío nacionalista y desacata al Supremo por el catalán). La Razón, El País y EL PERIÓDICO informaban dentro; como La Vanguardia y El Mundo, que también lo citaban en portada.
Información publicada en la página 8 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 29 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El hecho diferencial, y virulento, lo servía El Mundo con un editorialillo titulado Preocupante sondeo... aunque esté manipulado: «Que, a raíz de la crisis, una mayoría de catalanes pueda estar, por primera vez, a favor de la independencia demuestra el error de la política abandonista de los sucesivos gobiernos de España en Catalunya y lo equivocados que están muchos de sus ciudadanos. (...) No hay que descartar tampoco que el sondeo (...) haya sido cocinado por la Generalitat en un momento en el que esta presiona por el pacto fiscal y contra los fallos que tumban la inmersión lingüística». Victoria Prego remataba la faena recreándose con la hipotética receta del sospechoso plato cocinado con el mensaje España nos roba de Mas, Maragall y Montilla y estos ingredientes: «Un puñado de medios de comunicación propios/ Un mensaje victimista fácil de entender/ Un saqueador oficial/ Una promesa de felicidad/ Un instituto de opinión solvente/ Una pregunta de las que obliguen a estar a favor o en contra». Al lado, José Domingo auguraba la derrota judicial de la inmersión y la prisión para sus defensores. Ni tregua ni cuartel. A muerte.