Josep Maria Espinàs
Periodista y escritor
El domingo de Pascua leí en este diario una interesante entrevista de Óscar Hernández con Jian Sun, que llegó a Catalunya cuando tenía 11 años. Ahora tiene 10 más: 22. Estudia Económicas en la Universitat Pompeu Fabra y da clases de chino, gratuitas, en la escuela de adultos de La Verneda. No sé si su interés por enseñar chino tiene alguna relación con el hecho de que su madre fuera al centro cívico de Sant Martí de Provençals a aprender catalán y castellano. O quizá influyó en esta decisión de ser maestro de chino su internacionalismo, que aparece en sus respuestas. Dar clase los domingos, a las 11 de la mañana, no facilita realmente el tener alumnos, y menos que estos alumnos tengan la necesaria constancia. De esta doble experiencia -aprender catalán y enseñar chino- creo que obtiene un balance positivo. «En el colegio, antes, y ahora en la universidad, recibo la cultura occidental, y en casa, la asiática». Dice que la cultura catalana le ha enseñado a ser más abierto, más expresivo. De la de origen ha conservado la tendencia a ser más tranquilo, a tener el cerebro frío y pensar las cosas con meditación y con reflexión. «Porque si estamos nerviosos no podemos entender ni resolver los problemas». De todo lo que explica Jian Sun, quizá lo que me ha interesado más es esta opinión: «Aquí hay demasiados partidos». Estoy seguro de que lo dice pensando en los más conocidos, los que hacen mítines públicos, aparecen en televisión repartiéndose los minutos y acaban teniendo representación en parlamentos e instituciones. Aunque sea solo con un diputado, o dos. Si conociera -quizá ya lo tiene presente- la cantidad de candidaturas que se presentan a las elecciones, podría confirmar que su «demasiados partidos» es una observación exactísima. Me gustaría tener a mano, ahora, las papeletas de las últimas elecciones. El historiador Joan B. Culla, que me parece que guarda todas las papeletas electorales desde hace años, nos podría precisar cuántas docenas -o centenares- de agrupaciones políticas han pedido el voto. Si la existencia de un partido único puede tender a la dictadura, la acumulación de propuestas electoralmente inviables responde con demasiada frecuencia a la proliferación caótica de pequeños mesianismos personales o de grupito.
Información publicada en la página 10 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 12 de abril de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Es coherente con todo esto que Jian Sun diga que, cuando acabe la carrera de Económicas, no quiere ser un emprendedor más. Su deseo es incorporarse a una empresa que vaya creciendo.