Antón Costas despedía ayer a su maestro Fabià Estapé (Portbou, 1923), fallecido el miércoles en León, presentándole como «un maestro más allá de las aulas (...) uno de los economistas más influyentes de la historia reciente de España (...) uno de los pocos que han creado escuela». Lo hacía en un obituario para El País que empezaba con una cita de 1999 del sabio ahora fallecido: «Sin que tenga ninguna bola de cristal, me atrevería a decir que entraremos en el siglo XXI sin la coyuntura económica favorable que ahora tenemos (...) No es un falso conservadurismo lo que me lleva a tener poquísimas esperanzas en esta nueva moneda [el euro] (...) De los resultados de esta fantástica operación monetaria podremos hablar dentro de unos años. Si ya no estoy, enviadme una nota, porque me sabría fatal haber errado en mis pronósticos». Manuel Manchón (Ara) completaba el tema en otro obituario: «Entonces se quedó solo. Consideraba que países como España no podrían devaluar y que Europa no había puesto en marcha, de forma paralela, mecanismos de disciplina común. Ahora hay voces que plantean la misma reflexión».
Información publicada en la página 10 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 03 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Honraban a Estapé, Antoni Bassas (Era un hombre de criterio y pensamiento libre y de inteligencia insobornable) y Joan Hortalà en Ara. Y Cristóbal Montoro (Un referente), Juan Velarde Fuertes, Javier Godó y Antoni Serra Ramoneda (Una cabeza preclara. Era una conjunción irrepetible de vitalidad mental y corporal) en La Vanguardia, donde un duende de imprenta dejó escrito que Estapé «mantuvo una estrecha amistad» con Ildefons Cerdà (1815-1876).
El Punt-Avui publicaba el artículo póstumo de Estapé, Habas prestadas, que debía salir el sábado. En él loaba la política de austeridad de Mas, consideraba que a Rajoy no le queda otra y que habrá de devolver las habas que ahora le presta Mas, para concluir: «Veremos quién cocina al final la citada legumbre». XAVIER campreciós