DIRECTO Rueda de prensa del portavoz del Ejecutivo catalán, Francesc Homs, sobre la reunión del Govern
Durante años, la existencia misma de una institución metropolitana en Barcelona fue un caballo de cruenta batalla entre nacionalistas y socialistas. El alcalde Pasqual Maragall, siempre visionario, encabezó esta apuesta en los años 80 con la convicción de que la colaboración institucional en el Gran Barcelona sería provechosa para las ciudades y sus ciudadanos. Pero el president Jordi Pujol, que siempre percibió la Corporació Metropolitana como un contrapoder de la izquierda frente a la Generalitat convergente -y no sin motivos-, la disolvió por las buenas en 1987.
Información publicada en la página 72 de la sección de Contraportada de la edición impresa del día 04 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Pero la realidad metropolitana, más fuerte que las reyertas partidistas, sobrevivió al embate. Eso sí, hasta que Pujol y Maragall, eternos rivales, no antepusieron el prefijo ex a su condición de presidents, ya entrado el año 2010, el Parlament no pudo aprobar por unanimidad el nacimiento del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), que engloba 36 municipios y gestiona competencias comunes de movilidad, vivienda, territorio y medioambiente. Ese mismo consenso ha permitido que, tras el vuelco electoral de las municipales del 2011, la cohabitación metropolitana entre nacionalistas y socialistas se haya mantenido intacta.
La reciente visita a la Moncloa de los alcaldes Xavier Trias (CiU) y Antonio Balmón (PSC) y la entrevista conjunta que hoy publica este diario proyectan una imagen de cooperación institucional, por encima de siglas y rencillas, desafortunadamente infrecuente tanto en la política catalana como en la española. A ello contribuye el talante moderado de ambos regidores, pero también la evidencia de que, mancomunando servicios entre administraciones, se ahorra dinero a los contribuyentes y se mejora la atención a los usuarios.
Alianzas en Barcelona
Mientras deshojan la margarita sobre las alianzas en Barcelona, tanto Trias como Jordi Martí (PSC) deberían preguntarse si para afrontar la crisis y defender los intereses de los barceloneses resulta más efectiva la lucha partidista o hallar áreas de consenso como la metropolitana.