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Gemma Tramullas

Gemma Tramullas

Periodista

Arantxa Alonso: «Nunca habrá una mujer entrenando en primera división»

Entrenadora nacional de fútbol, solo en teoría. En la práctica, ser mujer la limita a categorías inferiores.

Sábado, 26 de febrero del 2011

Tras más de diez años de formación (INEFC, másteres...), esta mujer nacida en Vilafranca del Penedès choca con un techo de cristal. Es más fácil llegar a presidenta de un país que ser entrenadora de primera división.

-Usted es entrenadora de fútbol.

-No, porque no me gano la vida con esto. Soy profesora de Educación Física. Aún hay gente que lo llama la profe de gimnasia... ¡qué horror! Lo otro es un hobby que espero que algún día sea algo más.

-Pero es una de las pocas mujeres que tiene el título de entrenador nacional, ¿no?

-Quizá seamos siete en Catalunya. Es un título que te permite entrenar a equipos de todas las categorías. Yo llevo la selección catalana sub-18 de fútbol femenino, pero de eso no puedo vivir.

-¿Por qué?

-Aquí el fútbol no deja de ser una cosa de hombres. Quizá en Estados Unidos y Alemania podría vivir de entrenar porque tienen otra mentalidad. Aquí hay que picar mucha piedra. Es un mundo muy, muy masculino.

-En teoría podría entrenar un equipo masculino de primera división.

-Sí, pero eso ni me lo planteo.

-¿Por qué? ¿No está preparada?

-Me queda mucho por aprender. El hecho de que tengas el título de entrenador nacional no te lleva automáticamente a la primera división. Hay técnicos hombres muy cualificados que tampoco llegarán a primera. El fútbol mueve mucho dinero, hay que tener contactos, influencias... Es una cuestión de poder.

-¿Se imagina el día en que una mujer entrene al Barça?

-No. Para eso hay que ser hombre.

-Lo tiene muy claro.

-Es por la cultura. No sé cómo explicarlo, pero nunca habrá una mujer entrenando en primera división.

-¿No es frustrante?

-A veces pienso por qué he invertido tantos años en formarme, pero llega un momento en que no le doy más vueltas. No tiraré la toalla, pero lo tengo asumido. Estoy muy contenta con la selección sub-18, pero más allá hay una pared. En la superliga, que es la máxima división del fútbol femenino, creo que solo hay una mujer entrenadora o ninguna.

-Le dirán que son pocas.

-Nos hemos comenzado a formar tarde, porque de niñas jugar a fútbol era tabú. Cada vez somos más, pero por ser chica te clasifican automáticamente para equipos femeninos.

-¿En la superliga sí podremos ver más mujeres entrenadoras?

-Es cuestión de años, pero sí.

-¿Alguna vez ha tenido problemas en el campo?

-Problemas no. Cuando llevaba un equipo masculino, el Europa infantil, tenía como segundo entrenador a un chico en prácticas y, en los partidos, el árbitro siempre le daba la mano a él. Yo decía: «¡Eh, la entrenadora soy yo!» Les choca, pero también te felicitan después del partido.

-Ni le pregunto quién es su ídolo como entrenador.

-Guardiola, claro, aunque el modelo que más me gusta, no la persona, es el de Mourinho. Me atrae su método de planificar los entrenamientos según la táctica y el modelo de juego que quiere utilizar para su equipo.

-¿Son comparables el fútbol masculino y el femenino?

-Las cualidades físicas son distintas y compararlos como si fueran iguales es un error. El ritmo de juego es diferente: nosotras no tenemos tanta fuerza, no hay tantos desplazamientos en largo y cambios de orientación, pero se hace más juego en corto, más posesión de pelota. Es otro estilo igual de válido.

-¿Pero igual de emocionante?

-Vaya a ver un Espanyol-Rayo Vallecano y ya me contará.

-Con lo que se habla de fútbol, y el fútbol femenino es un desconocido.

-El no salir en los medios complica las cosas. Si no sale en los medios, no viene gente y si no viene gente no hay patrocinadores... Me da rabia abrir el periódico y ver 50.000 páginas de fútbol y la noticia de un equipo femenino que ha quedado campeón del mundo en un recuadrito.

-Ya.

-¿Sabía que la selección sub-17 femenina estatal es campeona de Europa y tercera del mundo?

-Pues no.

-No ha salido en ningún sitio.

-Mujer, igual se le ha pasado.

-Puede. ¿Pero verdad que se ha enterado de quién es el campeón del mundo masculino? El fútbol femenino se merece un espacio.