Catalina Gayà
Periodista
-Fue a Luxembergo para hablar con inversores.
Información publicada en la página 72 de la sección de Contraportada de la edición impresa del día 11 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-Fui a un encuentro organizado por Pricewaterhouse and Coopers Accelerator, que se dedica a acelerar los procesos de búsqueda de capital y pone en contacto a empresarios e inversores.
-¿Cómo funciona?
-Cinco horas de trabajo y 50 empresas. Cada empresa tiene tres minutos para presentar qué hace.
-¿Qué dijo?
-Que somos una empresa especialista en electrocardiografía en red. Hemos dado servicio a la gran mayoría de hospitales catalanes y centros de atención primaria, y tenemos filial en el Reino Unido y delegaciones en Sevilla y en Madrid para atender a los numerosos clientes españoles.
-Le regalo unos minutos más.
-La empresa nació en el 2004. Primero diseñamos dispositivos médicos que permiten adquirir y procesar la señal eléctrica del corazón. Luego creamos las herramientas software que posibilitan integrar estos dispositivos en los sistemas de información hospitalaria. Hemos migrado este software a la nube para dar servicio a través de la red, y ahora estamos aplicando inteligencia artificial para facilitar las decisiones médicas.
-Trabajan con e-medicina, vaya.
-Proveemos sistemas, soluciones y servicios al sector de la salud por medio de las TIC. En el 2009, el Govern impulsó un plan de digitalización de la imagen médica no radiológica y nosotros nos sumamos al proyecto. Nos salió bien y ahora nos llaman de otros países.
-Por eso hay que salir fuera.
-El mercado español atraviesa por un gran bache en cuanto al gasto público e inversiones. Nosotros hemos sostenido las ventas, pero ahora necesitamos una inyección de capital para poder crecer más y fuera, diversificando el mercado geográfico.
-¿Cuesta mucho presentarse ahora como una empresa española?
-Desde el punto de vista de la innovación y del conocimiento se valora muy bien. Desde el punto de vista de la rentabilidad, los inversores descuentan la prima de riesgo del país. Te dicen que, por ser de España, el valor de la compañía es de un 20% a un 25% inferior. Esta es la marca país.
-¿Y la marca catalana?
-Aplican el mismo descuento porque nos ven como un todo desde el punto de vista de una inversión empresarial. ¿Más adelante? Soy optimista, porque Catalunya se caracteriza por la flexibilidad, por ser innovadora y por mirar hacia Europa y el mundo.
-¿Qué tipo de proyectos presentaron los otros empresarios en ese encuentro?
-El 5% de las empresas eran de tipo industrial; el 10%, de servicios combinados con producto, que es nuestro caso, y el resto eran de servicios exclusivamente a través de la red.
-Todo está en la nube.
-Los inversores buscan una rentabilidad muy alta y muy rápida. Personalmente, creo que la nube está transformando positivamente la sociedad, pero las economías productivas y los países se sostienen por un conjunto de empresas, y no todas pueden vivir de la nube.
-Siga.
-Parece que estamos abandonando la industria y que los países asiáticos están cogiendo el relevo. Esto en una economía globalizada está bien, pero tiene connotaciones negativas: la pérdida de conocimiento industrial, que a la larga nos puede hacer perder ser punteros en innovación.
-¿Qué proyectos tuvieron mejor acogida?
-A nosotros nos fue muy bien. Me acuerdo de otros. Uno que permitía, a través de una aplicación del móvil y una pegatina, saber las últimas ofertas de un comercio. Otro que agilizaba el pago en los restaurantes a través del móvil. ¿Puedo decir algo?
-Claro.
-Hay que seguir adelante y afrontar el presente con optimismo. Quizá haya que hacer más recortes y muchos más equilibrios, pero podemos salir de esta. Creo que hay que aprovechar la corriente de energía que hay en Catalunya en el mundo empresarial para mirar hacia el exterior más que nunca.