La segunda cumbre de partidos sobre la propuesta de pacto fiscal para Catalunya acabó sin grandes avances, días antes de que el Parlament celebre el anunciado pleno sobre el asunto a finales de mes. CiU aceptó flexibilizar algo su postura sobre la nueva Agencia Tributaria catalana, que debería «colaborar» con la estatal. ¿Significa eso que sería consorciada, como establece el Estatut vigente? No queda claro, sobre todo después de los amagos vistos en las últimas horas, según los cuales la ciudadanía interesada en el caso no acaba de entender, por ejemplo, si CiU mantiene aún la idea de la Agencia Tributaria propia con la que amenazó Artur Mas en marzo y si considera aún la posibilidad de someter a consulta popular la propuesta de pacto fiscal.
Información publicada en la página 10 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 13 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En cualquier caso, parece que la propuesta de ayer, en línea con lo acordado por CiU, ERC e ICV, se acerca más al contenido de este capítulo del Estatut que se aprobó en el Parlament en el 2005 y que después fue rebajado en la posterior negociación en las Cortes. ¿Es sensato volver a aquellos planteamientos ya fracasados en tiempos más favorables que los actuales? Una propuesta final que no cuente con el apoyo del PSC, respaldo que es de desear que se produzca, se antoja poco realista y el líder de este partido ya ha dejado claro en este diario que los socialistas catalanes no llevarán a Catalunya a callejones sin salida que solo alimenten la frustración o la ruptura con el resto de España.