El Periódico

Análisis

Xavier Martínez Celorrio

Profesor de sociología de la UB.

Abuso, odio y envidia como prestigio

@xaviermcelorrio

Los adolescentes abusones siempre han existido. Lo nuevo es que los consintamos

Abuso, odio y envidia como prestigio

LAIA ABRIL

Jueves, 27 de abril del 2017 - 21:39 CEST

No nos engañemos. El acoso, el odio y la envidia son comportamientos adolescentes que reflejan y retratan cómo es la sociedad adulta. Podemos evaluar cómo es cada cultura y sociedad en función de cómo se comportan y actúan sus nuevas generaciones. Sus expresiones y conductas son formas radicales y extremas que definen cómo es la sociedad y la cultura hegemónica adulta. Si el bullying y el acoso escolar es un fenómeno global que se constata aquí, en Finlandia o en Ecuador, es porque hay coordenadas y pautas culturales globales que se repiten y que definen un problema común y alarmante que debiera preocupar a la ciudadanía decente.

La globalización, los centros comerciales, la publicidad, las marcas globales y los iconos de la cultura popular mediática son los mismos aquí, en Helsinki, en Quito o en Filipinas. Al acabar el clásico de fútbol entre el Madrid y el Barcelona se produjeron varios heridos de arma por los disparos de celebración en Irak. Si el fanatismo llega hasta ese extremo irracional es porque vivimos tiempos de anomia y de irracionalidad, de pulsión de pasiones extremas y violentas porque la frustración colectiva y la pérdida de sentido es un abismo que atrapa a muchos adultos y adolescentes.

LA EXPERIENCIA FINLANDESA

No somos suficientemente conscientes de que vivimos en una época global donde la violencia, el abuso y el odio han llevado a un impresentable racista como Trump al poder supremo de la primera potencia mundial. Rezamos para que un neoliberal como Macron gane a la extremista Le Pen en unas elecciones francesas que son determinantes para el destino de la Unión Europea. El nivel de decencia e integridad de las democracias occidentales se ha degradado hasta estos límites desesperantes. Populismo y demagogia fácil por todas partes.

Los investigadores de Turku lo tienen claro: actuar contra los espectadores pasivos del abuso

Entre tanto, el ministro de Educación de Finlandia encarga a la Universidad de Turku una investigación y un protocolo de actuación contra el bullying y el acoso escolar. Lo hace para actuar contra las formas de odio y microdominación que se expanden como una plaga entre los nuevos adolescentes apantallados. ¿Cuál es la clave para neutralizar el abuso escolar y adolescente? Los investigadores de Turku lo tienen claro: actuar contra los espectadores pasivos del abuso. Así nace el método KIVA, que se centra en cambiar las actitudes de los adolescentes espectadores que contemplan el abuso y la dominación como algo natural e incuestionable. Es un método que funciona y que neutraliza al abusador. Sin palmeros ni aduladores seguidistas, su poder de coacción no es nada.

DESENMASCARAR A LOS MANIPULADORES

Esa es la clave de nuestros tiempos: desenmascarar a los manipuladores y envidiosos actuando sobre los espectadores pasivos que les dan cobertura y les siguen con obediencia porque se consideran impotentes. La clave es empoderar y equipar con sentido crítico a los mirones, a los pasivos y a los indefinidos. Los adolescentes abusones siempre han existido. Lo que es nuevo es la pasividad y el consentimiento generalizado. Somos lo que consentimos. Y estamos consintiendo abusos exagerados de manipuladores, de populistas y de monstruos que, en el fondo, no son nada. Son pura envidia.

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