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MAURICIO BERNAL

Antonio Linares: "Un Sant Jordi le gané a Ruiz Zafón... en mi quiosco"

Quiosquero y bloguero. El blog que creó para ventilar anécdotas laborales mutó en una bitácora reivindicativa. Y en un libro.

Domingo, 8 de agosto del 2010

Antonio Linares.

¿Todo empezó cuando vimos que el trabajo en el quiosco era todo menos aburrido, que pasaba de todo, que estábamos llenos de anécdotas. Y un día mi hijo, cansado de contar las cosas 20 veces, dijo que prefería hacer un blog. Que el que quisiera saber lo que nos pasaba, que leyera el blog.

¿O sea, que Pies para quiosquero lo inauguró su hijo.

¿Sí, él fue el de la idea, y el que escribió los primeros meses. Como yo no sabía nada, como era un recién llegado, al principio él me ayudaba mucho en el quiosco. Digamos que estaba ahí mientras yo me acoplaba.

¿Y cogió el blog...

¿Yo digo que soy el hijo del blog porque la primera vez que escribí fue a los nueve meses. Ya había cogido las riendas del negocio, ya mi hijo iba menos y sí, un buen día me animé.

¿¿Y qué escribió?

¿Pues mire, el blog al principio era para contar anécdotas del quiosco, y mi primera entrada, o una de las primeras, la hice un día que me había pasado de todo, me había tropezado con cajas, se me habían caído unos cartones en la cabeza... Era una entrada sobre la ley de Murphy. Y luego hice una sobre La Gallega, una clienta del quiosco, una señora de ochenta y tantos que era adorable, un encanto. Esas dos entradas gustaron mucho, así que decidí continuar.

Antonio es andaluz, de El Pozuelo, y aunque su llegada a Barcelona coincide con las fechas de la masiva inmigración a él no lo trajo el bolsillo: «Vine en pos de una mujer». Terminó aquí las Matemáticas que había iniciado en Granada, trabajó de informático tres décadas, se casó con la mujer que había venido a perseguir y el día en que se encontró sin trabajo decidió eso: hacerse quiosquero.

¿He visto el blog. Empezó y no ha parado, ¿no?

¿No solo eso. Mire, esto es para usted. El de la última temporada.

¿¿Un libro?

¿Hemos hecho uno por cada temporada. Nosotros mismos. Bueno, más mi hijo que yo. Las tiradas son modestas, 200 ejemplares, pero recuperamos siempre la inversión. De hecho, del primero ya hemos hecho... ¡imagínese, dos reimpresiones!

¿¿Y dónde lo venden? Quiero decir, se necesita una distribución...

¿No, no, ni distribución ni nada, eso es imposible, carísimo. No, mire, lo vendemos... Hacemos una presentación. En un bar, algo sencillo... Y ahí, quieras que no, siempre van unas 30, 40 personas, y casi todos compran un ejemplar. El resto, en el quiosco. Siempre lo editamos para Sant Jordi, y ese día vendemos bastante. De hecho, yo puedo decir que hubo un Sant Jordi en que vendí más que Ruiz Zafón... en mi quiosco: 40 ejemplares de Pies para quiosquero y siete de El juego del ángel. Qué tal, ¿eh?

¿Impresionante.

¿Je, je... Mire, hablando de eso, yo creo que la principal consecuencia es que los libros condicionaron el blog, los contenidos, ¿sabe? En cuanto se publicaron, los vecinos empezaron a buscarse y eso nos obligó a ser más comedidos. En mi opinión, los dos primeros años son los mejores, son los más espontáneos.

¿¿Se metían con los vecinos?

¿Hombre, meternos no, pero, claro, en muchas anécdotas estaban ellos. Recuerdo un señor, le decía Mr. Diamond, que cada día venía, compraba tres periódicos y me tiraba, literalmente, me tiraba los tres euros. Y siempre los tenía sueltos, los tres euros. Hasta que un día me pagó con un billete de cinco, y ese día, ¡ah!, me di el placer de tirarle también las vueltas. Pues el señor compró el libro, leyó todo eso y... se imagina, ¿no? Nunca más me tiró el dinero. De hecho, nos hicimos amigos.

¿Me dijo hace un rato que el blog «al principio» era para contar anécdotas. ¿Qué pasó? ¿Luego cambió?

¿Sí, cambió... Nos hicimos más reivindicativos. Un día, cabreado, escribí contra un programa que nos habían dado que iba fatal, el Kiosnet, ¿y sabe qué? Al poco tiempo lo habían arreglado. Entonces me di cuenta de que el blog también servía para conseguir cosas, y a partir de ahí se convirtió en una mezcla: anécdotas y reivindicaciones. Y hemos conseguido mucho, sobre todo de las distribuidoras, que son con las que tenemos más problemas. A veces se me ha ido la mano, cierto, y he conseguido el efecto contrario, pero lo que es muy satisfactorio para mí es haber logrado en estos cinco años mejoras para todo el colectivo. Y eso lo conseguí porque el blog era muy leído.

¿Pero ahora se va...

¿Ahora el quiosco está en manos de mi hijo. A mí me dieron la invalidez total y en marzo dejé de trabajar.

¿¿Y el blog?

--El blog, como el quiosco. Lo hereda él.

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