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Viernes 23 junio 2017

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CONCIERTO

Elena Setién trae su pop sofisticado con pinceladas de jazz y experimentación

La artista donostiarra presenta en el Marula Café 'Dreaming of earthly things', el disco que grabó con Mikel Azpiroz

La artista interpreta 'Dreaming of earthly things' arropada solo por un teclado.

La artista interpreta 'Dreaming of earthly things' arropada solo por un teclado.RICARD FADRIQUE

La errante Elena Setién por fin presenta en Barcelona (en el Marula Café, el viernes 13 de enero) su sexto disco, 'Dreaming of earthly things', después de su exitoso concierto en Madrid (sala Clamores) y del 'sold out' que consiguió en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián.

La donostiarra, que ha vivido en Londres y Copenhague (donde ha estado nominada varias veces a los Grammy daneses), está de gira con su nueva docena de canciones de pop sofisticado (con aromas de jazz). Unas composiciones en las que explora las posibilidades sonoras del piano Wurlitzer, el sintetizador Moog y el órgano Hammond. Precisamente con un teclado graba para Música Directa la pieza que bautiza su compacto. Y el instrumento que utiliza es el que le ha prestado Ramon Aragall, con quien compartirá escenario en el recital de Barcelona.

En 'Dreaming of earthly things' sigue combinando canciones "divertidas y optimistas" con otras "más introspectivas, poéticas o incluso oscuras". "Todas forman parte de mi abanico. No me identifico con una sola faceta", admite.

VUELTA AL HOGAR

Setién ha regresado a Donosti después de 19 años. "Tengo dos hijos pequeños y quería que se criaran en el centro materno". Y en San Sebastián es donde ha conoció a un músico clave en su nueva propuesta, el creador, pianista y productor Mikel Azpiroz. "Lo conocí gracias a unos vecinos de mi madre. Le envié una 'demo', le gustó mucho y acabamos haciendo un buen disco, en el que hemos tenido que descartar temas y todo", relata.

Con 18 años, la inquieta Setién se fue a Londres a estudiar violín. Luego se trasladó a Barcelona y en el Taller de Músics entró en contacto con el mundo del jazz – "yo venía de una tradición clásica"-. Hasta que decidió afincarse en Copenhague: "Hay un conservatorio de música moderna excelente. Durante los 13 años que estuve en Dinamarca, crecí musicalmente. El ambiente en este país es muy estimulante".

SENTIRSE LIBRE

Elena Setién es también profesora. "Para mí, dar clases es aprender. Es un toma y daca en el que el profesor y el alumno salen enriquecidos. Se genera un fluir muy interesante. Lo mismo sucede cuando tocas muchos instrumentos. Sabes que debe de existir un hilo, un movimiento que dé continuidad a todo. Estas capas de formación son las que me permiten sentirme y ser libre, y tomar conciencia de lo que puedo hacer con cualquier instrumento".