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Martes 30 mayo 2017

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READING IS SEXY

11 bancos más cómodos que tu butaca para leer al aire libre

Nosotros ponemos el banco; tú, el libro

On Barcelona - Lugares donde leer al aire libre (castellano)

MONTSERRAT COMESAÑA

La lectura es un placer que requiere concentración y tranquilidad. Si bien es habitual practicarla en espacios cerrados, también tiene su encanto hacerlo en el exterior. En Barcelona hay una gran cantidad de bancos públicos dispuestos en lugares donde la paz y la serenidad conviven con el silencio, condiciones idóneas para sumergirse en un libro y perder la noción del tiempo. Os ofrecemos 11 propuestas para colgar el vestido de ermitaño y salir a disfrutar por la ciudad, novela (o ensayo, cómic, poemario) en mano.

1

Cascada Monumental

Con la sensación de paz del ruido de la cascada, el parque de la Ciutadella es un lugar idóneo para leer.NEUS MASCARÓS

Dentro del parque de la Ciutadella se encuentra esta construcción encargada para la Exposición Universal de 1888. Con motivos mitológicos, parece el lugar ideal para revisar los clásicos griegos, rodeado de verde, corredores y paseantes, y de cara a Neptuno, Venus y otras deidades.

Paseo de Picasso, 21


2

Paseo de Gràcia

Una buena opción es leer en uno de los bancos-farola de Paseo de Gràcia con la Casa Batlló detrás.NEUS MASCARÓS

En esta lujosa calle (por las tiendas que la pueblan) se encuentran los bancos-farola diseñados a principios de siglo XX cuya creación se atribuye erróneamente a Gaudí. Es probable que los encuentres infestados de turistas, pero podrás leer en ellos por la noche gracias a su doble funcionalidad luminoso-acomodadora.

Paseo de Gràcia, 70


3

Carretera de les Aigües

Los bloques de piedra de la Carretera de les Aigües son ideales para leer el periódico.NEUS MASCARÓS

Cada poco más de un kilómetro, se encuentran bloques de piedra en este paseo que permiten a corredores, paseantes y ciclistas reposar y disfrutar de las vistas de la ciudad. El traqueteo de las dos ruedas y las pisadas aceleradas de los 'runners' son las únicas interrupciones que encontrarán los lectores.

Carretera de les Aigües, s/n


4

Paseo Marítim

Sol, olas y la brisa del Mediterráneo. Ideal en los meses primaverales, pues no se amontonan multitudes en las playas y se puede disfrutar de una temperatura agradable. Abstenerse en verano, pues se corre el riesgo de acabar empapado (y no precisamente de cultura) por la humedad de la zona.

Paseo Marítim


5

Turó de la Peira

Leer con vistas panorámicas de la ciudad es uno de los lujos de los bancos del Paseo de Fabra i Puig.FERRAN NADEU

La cima de esta colina está presidida por una gigantesca cruz blanca que, desde una pequeña explanada, escruta todo lo que sucede en la ciudad, desde la sierra de Collserola hasta la Barceloneta. Sentarse a leer en uno de los bancos de la cumbre con una visión panorámica de Barcelona después de caminar por la pineda de este parque es un lujo.

Paseo de Fabra i Puig, 396-408


6

La Maternitat

Dentro de este recinto conviven empresas, instituciones y hasta un hospital. En medio del bullicio del barrio de Les Corts, encontramos este oasis verde donde cualquier objeto motorizado tiene prohibido el paso. Leer rodeado por una burbuja de naturaleza en medio del estrés urbano tiene un encanto especial.

Calle de Sabino Arana, 1


7

Plaza del Monestir

Enfrente del monasterio de Pedralbes hay una pequeña plaza con bancos de piedra sin respaldo, recios y arcaicos, en conjunción con el edificio sagrado, que tiene casi 700 años de historia. Un buen lugar para la lectura incluso para los menos beatos.

Baixada del Monestir, 9


8

Jardines de Portolà

Antes de llegar a los bancos de la calle de Portolá, se deberá ejercitar el cuerpo.NEUS MASCARÓS

En la pequeña calle de Portolà, situada en el barrio de Sant Gervasi, hay un jardín que comparte nombre con la vía. Repleto de escalones, si uno quiere llegar al nivel superior, gozar de las vistas y ejercitar la mente con un libro, antes deberá hacer lo propio con su cuerpo.

Calle de Portolà, 5


9

Plaza de la Vila

El barrio de Gràcia está repleto de pequeñas calles que desembocan en plazas, espacios rectangulares que se llenan de vida en cuanto cae la tarde. La plaza de la Vila, coronada por un campanario de 30 metros de alto, es un sitio perfecto para observar, libro en mano, el goteo de personas a medida que el sol avanza.

Plaza de la Vila de Gràcia


10

Palau de les Heures

Leer delante del Palau de les Heures, inspirado en los 'châteaux' franceses, puede ser una elección ideal.NEUS MASCARÓS

Ante esta casa señorial, construida a finales del siglo XIX y usada actualmente como centro de estudios de la Universitat de Barcelona, se extienden unos gigantescos jardines. La arquitectura del edificio está inspirada en los 'châteaux' franceses, así que ¿por qué no honrar ese espíritu y leer a Montaigne, Proust o al polémico Houllebecq?

Paseo del Vall d'Hebron, 171


11

Fòrum

Si la lectura pide sosiego y reposo para poder captar todos los matices de las palabras y silencio y soledad para evitar distracciones, el parque del Fòrum es el sitio indicado, pues desde su fracaso en el 2004 pocos barceloneses (festivales aparte) han vuelto a pisarlo.

Muelle de la Marina Seca. Calle de la Pau, 12

Aquellos maravillosos bancos

Os lo decíamos al principio: el banco lo ponemos nosotros, el libro lo pones tú. Pero no siempre ha sido así: en 1930 se remodeló el tramo alto del paseo de Sant Joan, entre Diagonal y Travessera de Gràcia, y se incluyeron unos bancos con vitrina en cuyo interior había libros. La llave de esas vitrinas la custodiaba un empleado que lucía la palabra 'Lectura' en la pechera. Su misión: prestarlos a quien los pidiera y garantizar que volvían a su lugar. Hasta 1950 funcionaron esas bibliotecas al aire libre que hicieron una gran labor de fomento de la lectura entre los barceloneses, como cuenta Isabel Segura en su obra 'Barcelona, ciutat de llibres'.

Foto: Fons Gabriel Casas i Galobardes. Gabriel Casas i Galobardes. Arxiu Nacional de Catalunya. © Núria Casas-ANC