Los tres cuadros de la colección de Elizabeth Taylor que se subastaron el martes en la casa Christie's, en Londres, doblaron las estimaciones y alcanzaron los 16.572.876 euros. El lienzo Vista del asilo y la capilla de Saint-Rémy, Vincent Van Gogh, la joya de la colección, se vendió por 12,1 millones de euros, los Manzanos de Éragny, de Camille Pissarro, por 3.549.807 millones, mientras que el tercero en discordia, el autorretrato de Degas, por 8.570.327 millones.
Estos son los tres primeros cuadros de la colección de la actriz británica, fallecida el año pasado. Este miércoles se subastan el resto de cuadros, de menor importancia, entre los que destacan un Renoir y un Van Dongen, con una estimación superior a los 100.000 euros.
Las grandes candidades pagadas no han sorprendido a nadie, debido al interés que parece que se ha generado por adquirir cualquier objeto y cualquier obra relacionado con la actriz, que falleció en marzo del año pasado a la edad de 79 años. En diciembre de 2011, Christie's recaudó en Nueva York 120,7 millones de euros por la venta de su colección privada de joyas, de vestidos, a arte decorativo y de recuerdos del cine. Los 38 cuadros rematados entre el martes y el miércoles son la segunda parte de la venta de sus colecciones privadas.
El cuadro estrella de su colección era el Vista del asilo y la capilla de Saint-Remy, pintado por Van Gogh en 1889, un año antes de morir. Este cuadro fue un regalo de su padre en 1963 tras adquirirlo en un remate de Sotheby's en Nueva York por 257.000 dólares. El lienzo suscitó una fuerte polémica cuando hace unos años los biznietos de Margaret Mauthner, judía sobreviviente del holocausto nazi, lo reclamaron por considerar que su bisabuela se vio forzada a venderlo para escapar de los nazis en 1939. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos dio la razón a la actriz.