Vea el tráiler de 'Total recall' con el móvil o
Información publicada en la página 55 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 14 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
en e-periodico.es
La pregunta es inevitable. ¿Era necesario realizar un remake de Desafío total, película puntera en el cine fantástico de los 90 y una de las mejores adaptaciones llevadas a cabo por Hollywood de un relato de Philip K. Dick? Lo mismo podríamos plantearnos con filmes como Taxi Driver, Tiburón o Contra el imperio de la droga, por no salirnos de un determinado cine norteamericano. La operación parece inútil porque va a ser difícil superar o emular la perfección, o la originalidad, del producto que se versiona. Pero cuando hay crisis de ideas a nivel argumental --y eso parece ser moneda corriente en el cine norteamericano de gran producción--, la solución fácil es recurrir a los éxitos y vestirlos de un modo algo distinto.
Demasiado distinto. Esta versión de Desafío total a cargo de Len Wiseman, fabricante de Underworld varios, guarda más relación con un videojuego que con la curiosa reflexión planteada por Dick, en términos de ciencia ficción, sobre el sueño y la realidad. Pocas cosas varían en cuanto al argumento, tan fascinante por mucho que el filme no lo sea, y los cambios consisten en ver como Colin Farrell corre, dispara y se pelea mucho más de lo que lo hacía el hosco Arnold Schwarzenegger de la película de Paul Verhoeven, o de qué manera Kate Beckinsale y Jessica Biel, la villana y la heroína de la función, pueden resultar más seductoras y sofisticadas que Sharon Stone y Rachel Ticotin en el filme original. Pocos elementos de interés, sin duda, para un espectáculo vistoso, cierto, pero carente de la perversa fascinación que destilan siempre los textos de Dick.