Bob Dylan, quizá el cantautor más famoso del siglo XX, lleva toda una vida intentando quitarse de encima el sambenito de cantautor político o protesta. Ha hecho todo lo que estaba en su mano para destruir su mito, para desorientar a sus fans, para evitar que sus versos se conviertan en palabra de Dylan. Sin embargo, mañana se edita un disco que conmemora el 50º aniversario de la creación de Amnistía Internacional. ¡Y se compone exclusivamente de versiones de Bob Dylan!
Información publicada en la página 62 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 05 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Chimes of freedom. The songs of Bob Dylan honoring 50 years of Amnesty International incluye 75 composiciones originales de Bob Dylan interpretadas por Patti Smith, Adele, Diana Krall, Sting, Pete Townshend, Billy Bragg, My Chemical Romance, Maroon 5 y My Morning Jacket, entre muchísimos otros. Las dimensiones del producto, cuatro cedés con más de cinco horas de música, lo convierten en el disco benéfico más descomunal jamás grabado. Esto no significa nada en sí mismo, pero es un hecho. Y si la intención era esta, no existía mejor músico al que usar como reclamo que Bob Dylan.
Chimes of freedom es, justamente, la canción de Bob Dylan que cerraba los conciertos de la gira Human rights now que organizó Amnistía Internacional en 1998 y que interpretaban juntos Sing, Bruce Springsteen, Peter Gabriel, Tracy Chapman y Youssou N'Dour. Además, se da la circunstancia de que Amnistía Internacional inició sus actividades en 1961, el mismo año en que Dylan viajó a Nueva York para visitar a Woody Guthrie y ofrecer sus primeros conciertos en la Gran Manzana. El bardo de Duluth no ha celebrado sus 50 años de carrera, como era de prever, así que este cuádruple CD será lo más parecido a su tarta de cumpleaños.
En Chimes of freedom conviven artistas de todas las generaciones y vocaciones: popstars (Miley Cyrus, Ke$ha), veteranos (Kris Kristofferson, Pete Seeger), rockeros (Bad Religion, My Chemical Romance), sospechosos habituales (Sting, Jackson Browne, Sinéad O'Connor, Lenny Kravitz) y dúos inesperados (Paul Rodgers con Nils Lofgren, Seal con Jeff Beck). Todas las versiones se han grabado especialmente para este proyecto, a excepción de cinco registradas en directo: las de Dave Matthews Band, Adele, Sugarland, Marianne Faithfull y Dierks Bentley.
Al final, y con total discreción, surge el Chimes of freedom original de Another side of Bob Dylan (1964). Aquella canción en la que las campanas de libertad doblaban por los desertores, por los refugiados, por los rebeldes, por los descastados, por los guardianes y protectores de la mente, por los maltratados, por los malheridos, por los acusados...
MUY POCO COLOR / Como ya ocurrió en la gira de Amnistía Internacional de 1988, sorprende el escaso protagonismo de músicos no occidentales en un proyecto con motivaciones tan igualitarias. El jamaicano Ziggy Marley, la beninesa Angelique Kidjo, el somalí K'NAAN y la mexicana Ximena Sariñana (todos con un sólido respaldo de discográficas multinacionales) son prácticamente los únicos representantes ajenos a la casta anglosajona. Se ha perdido una oportunidad de ver cómo suena el legado de Bob Dylan en otras lenguas. Se ha perdido otra oportunidad de presentarse al mundo con una mirada verdaderamente universal.