El cuadro La esclusa de John Constable (1776-1837), colgado hasta hace unos días en el Museo Thyssen de Madrid, fue vendido anoche en Londres por 22,4 millones de libras (28 millones de euros). La cantidad estaba dentro de lo estimado por la sala Christie's, donde se celebró la puja, y es el precio más alto pagado nunca en una subasta por un obra de este artista inglés. No se alcanzó, sin embargo, el máximo estimado, fijado en 32 millones de euros. La baronesa confiaba en que podía lograrse esta cifra o incluso una superior.
Información publicada en la página 57 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 04 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Carmen Thyseen decidió vender el cuadro para solucionar, según explicó el pasado mes de mayo, problemas de liquidez. Considerada como una de las obras más preciadas de su colección, La esclusa representa un paisaje campestre, del valle de Delham , en el condado de Suffolk. Constable lo pintó entre 1819 y 1825, junto a otras telas de similar inspiración y estilo como El carro de heno.
El barón Heinrich von Thyssen lo había adquirido en noviembre de 1990, en una subasta en la sala Sotheby's, por casi 13 millones de euros, siendo el mayor precio pagado hasta entonces por un trabajo de un artista británico.
UNA HERENCIA POLÉMICA / La esclusa pertenecía, desde la muerte del barón, a la colección privada de Carmen Thyssen y su venta ha estado rodeada de una fuerte controversia. Norman Rosenthal, contrario a la subasta del cuadro, dimitió el lunes como patrono de la Fundación Colección Thyssen. Francesca de Habsburgo, hija del barón y miembro también del patronato, tampoco ha aprobado la decisión de su madrastra, con la que vive enfrentada por la administración de la herencia de su padre.
Carmen Thyssen había estado negociando con el Ministerio de Cultura español una posible opción de compra «más barata y a plazos», según la baronesa, pero esa posibilidad «no fructificó».
Junto a La esclusa se subastaron otro medio centenar de pinturas entre las que se encontraban obras maestras como Baigneuse, de Pierre-Auguste Renoir, y Un busto de hombre con gola y sombrero, de Rembrandt.