El Periódico

Viernes, 14 de agosto del 2015

El último cazador es una película modesta y honesta, algo que ya no resulta tan usual. Tiene algo del tono inquietante, físico y revelador del cine australiano de los años 70 en su valoración del paisaje, la relación que este establece con el hombre y su peripecia más o menos abstracta. Es la historia de un mercenario solitario y hierático (excelente Willem Dafoe) que persigue un tigre de Tasmania, especie extinguida, a la vez que aprende a relacionarse mejor con los demás al entrar en contacto con una mujer viuda y sus dos hijos pequeños. Q. C.

Daniel Nettheim

No le asusta tener que ganarse la titularidad, pero tampoco quiere aburrirse en el banquillo