"Deixo a dita església un pal·li meu cosit de seda amb imatges que em va costar cent i deu lliures barcelonines i un frontal cosit de seda amb imatges, els quals vull que serveixin, a coneixença del Paborde i Sagristà de dita església, per l'altar major, quod edificabitur, en la dita església nova de Beata Maria de Manresa". Se trata de un fragmento del testamento de Ramon de Saera, también escrito Ça Era o Sa Era, un prohombre de Manresa que, a su muerte, en 1357, donó a la catedral de la ciudad parte de sus pertenencias relacionadas con el culto.
Del palio nada se sabe, ha desaparecido, y del frontal poco, o poco sabe el público en general y los ciudadanos de Manresa en particular, pese a que se trata de una importante obra gótica, "una pieza magnífica, muy excepcional", a juicio de la historiadora del arte y experta en tejidos Rosa M. Martín i Ros. Y en esta guerra, la de sacar a la luz dicha obra de arte y otorgarle un estatus digno, luchan desde hace tiempo Els Amics de la Seu. Expertos y ciudadanos reclaman un trato digno y una conservación adecuada para el tapiz del siglo XIV.
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