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con esta cita del Corán, «Si encuentras al infiel, mata al infiel», inauguró Frank Miller su no en vano polémico cómic Holy Terror (Terror Sagrado), inspirado en los atentados del 11-S, y que rezuma violencia, odio y sentimiento de venganza hacia los terroristas musulmanes. El propio dibujante estadounidense no pudo ser más sincero al afirmar que estaba «destinado a ofender a casi todo el mundo» y que era «un acto de propaganda... en el que Batman le patea el culo a Al Qaeda» (aunque finalmente no fuera el héroe de Gotham City el protagonista).
Información publicada en la página 56 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 15 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Un año después de su publicación en Estados Unidos Holy Terror llegará a España el próximo día 28 (Norma) precedido de la creciente ola de indignación en los países árabes por el vídeo de un productor californiano que se mofa del islam y Mahoma y que el pasado martes costó la vida al embajador estadounidense en Libia y otros tres diplomáticos a manos de una masa enfurecida. Un alud de protestas que recuerdan, como ocurrió con las caricaturas de Mahoma, que cualquier provocación puede hacer estallar el polvorín árabe.
Y en Holy Terror, Miller, autor de Sin City, 300 y Batman, el regreso del Caballero Oscuro, sin ironías ni matices, escupe negro sobre blanco, casi como en un arrebato visceral, un argumento simple -dos superhéroes masacran un nido de Al Qaeda oculto en una mezquita que pretende atentar en Empire City, álter ego de Nueva York-. La polémica surge porque la trama justifica la violencia, la tortura y el todo vale en aras de la protección ante el terrorismo islamista. «Esto no es un juego. Esto es la guerra», dice el justiciero encapuchado. «Por primera vez en mi vida, sé lo que es hacer frente a una amenaza vital. Ellos nos quieren matar. El patriotismo, ahora lo sé, no es una presunción antigua y sentimental. Es autopreservación. Creo que el patriotismo es básico para la supervivencia de una nación», argumentó entonces el dibujante.
TRABAS PARA LA PUBLICACIÓN / La idea del cómic fue concebida por Miller desde el
11-S con Batman y Catwoman de protagonistas, aunque finalmente tuvo que trocarlos en un héroe llamado Fixer y una felina ladrona Natalia Stack. El proyecto, anunciado en el 2006, topó con el veto de DC Comics y de muchas otras editoriales que quisieron evitar cualquier polémica antiislámica y política porque el cómic pone en el mismo saco a terroristas y musulmanes. Finalmente fue Legendary Pictures, productora cinematográfica de 300 y Batman, la que lo publicó. Miller dedica el álbum a Theo Van Gogh, el cineasta holandés asesinado en Amsterdam en el 2004 por un islamista.
«No hay que olvidar que es un cómic y habla el lenguaje del cómic. Es ficción y es un producto de entretenimiento -advierte el editor de Norma Álex Fernández-. Si eres lector de Miller sabes que Sin City y 300 son cómics igual de violentos. Aquí lo polémico es el tema y a Miller, que es muy americano, ese sentimiento le salió de dentro. Sabíamos que era un libro difícil pero habiendo publicado siempre a un autor de su nivel creemos que hay que estar con él en los momentos buenos y en los complicados».
Pero Fixer ya tiene competencia. DC Cómics lanza este mes en su serie Linterna verde (que ya alumbró a un superhéroe gay) a Simon Baz, el primer héroe árabe y musulmán estadounidense. También es ficción.