DIRECTO Rueda de prensa del portavoz del Ejecutivo catalán, Francesc Homs, sobre la reunión del Govern
Josep Maria Pou
Actor y director teatral
Intento no repetirme, como intento no hacerme mala sangre. Pero los acontecimientos no me lo ponen fácil. Me sobrepasan. Llevo -llevamos- una semana dándole vueltas a lo del IVA. Martilleándonos con la misma pregunta: ¿pero cómo es posible una atrocidad semejante? Y nadie encuentra respuesta más allá del «¡que se jodan!» marca de la casa.
Información publicada en la página 64 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 21 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Sueño con el «¡que se jodan!». Y el sueño de mi razón produce monstruos: me los imagino a los tres, o a los cuatro, o a los cinco (todos sabemos a quienes me refiero), sentados en la mesa de tomar decisiones. Me los imagino con sonrisa de oreja a oreja. La misma sonrisa (¡pero ¿de qué coño se rien?!) con la que les veo entrar a diario en el Congreso.
Y oigo sus voces. Les oigo, felices: «Que se jodan. Que se jodan los de la ceja, los de las subvenciones a mansalva, los de la alfombra roja y la sangre roja y la nariz roja, que se jodan los artistas, los que van por libre, los de la heterodoxia, que se joda la cultura. Qué cultura, ni cultura, ¡mano dura! Que se jodan. Y con ellos de paso, que se joda el pueblo entero. Pero ¿qué es eso de ir al cine, y al teatro, y a los conciertos? ¿Pero qué es eso? Habráse visto. En épocas como esta lo que hay que hacer es quedarse en casa, practicando el llanto y el crujir de dientes. Sangre, sudor y lágrimas; esa es la cultura que toca. La cultura del flujo frente a la del lujo. Todo lo demás es vano, pura basura. ¿Cultura? ¡Basura! Un lujo superfluo. El que lo quiera que lo pague, y que lo pague caro, muy caro; por esteta, por ambicioso, por erudito a la violeta y hasta por vago y maleante. Porque, vamos a ver ¿quiénes son los que van al cine y al teatro? Los vagos, los que no tienen otra cosa que hacer, los que no saben sino perder el tiempo en boberías en lugar de contribuir al engrandecimiento de la patria. Que lo paguen. Y si no pueden pagarlo, pues que no vayan. Y si se cierran cines y teatros, mejor que mejor. Y si desaparece el sector, mejor que mejor. Y si se pierde el oficio, mejor. Oficio de perdularios, de putas y alcahuetas, de maricones que no se levantan antes del mediodía. Registrador de la propiedad, ¡eso sí que es un oficio! Todo lo demás, zarandajas y ganas de no trabajar. Decidido, el IVA de la cultura al 21% y matamos varios pájaros de un tiro. Anda, firma. Y tú. Y tú. Y tú. Ya está. ¡Uf, que descanso! Véis que fàcil: así se salva a España».
Disfruten del verano, si pueden. Porque luego llegará septiembre.