Astrid Bergès-Frisbey se crio en el campo, pero saltó a las aguas de Hollywood con la cuarta entrega de Piratas del Caribe. Afincada en París, la actriz ha vuelto a su Barcelona natal (su padre era catalán) para enredarse en el triángulo amoroso de El sexo de los ángeles. "La rodamos en cinco semanas --recuerda en la revista DOMINICAL--. Teníamos que saltar de una localización a otra. Nos cambiábamos de ropa donde podíamos. Si necesitaba descansar cinco minutos, pues me tiraba al suelo. No necesito muchas cosas".
Fue la muerte de su padre la que redirigió su meteórica carrera. "Mi padre murió joven y, de repente, me paré y me dije: "Uf, la vida puede llegar a ser tan corta que tienes que vivir el presente." "Como mínimo debes probar lo que sientes", pensó. Aunque ella tardó en decidir que quería ser actriz. "Todavía hoy, hay épocas que pienso que me dedico a algo totalmente opuesto a mi carácter --confiesa en el suplemento de EL PERIÓDICO-. Paso temporadas en las que no quiero que nadie me vea".
Además, Juan Villoro descifra Corea del Sur para Dominical. El escritor mexicano, que acaba de estrenar novela (Arrecife), se adelanta un día a su país (la diferencia horaria es de 16 horas) para describir un lugar de aceleración vital.
La revista también da un repaso a los autores de best-seller digitalesb que se están pasando al papel, e incluye un especial sobre productos de lujo.