En la calle Relatores (el nombre indica que aquí vive un contador de historias), Joaquín Sabina abre las puertas de su casa a su compadre Joan Manuel Serrat y a EL PERIÓDICO. Y en este nido madrileño, ambos pájaros hablan de forma distendida de su primer disco escrito a cuatro manos, La Orquesta del Titanic. Un compacto con 11 canciones que les permite iniciar el 5 de marzo en Argentina una maratoniana gira de nueve meses, bautizada Dos pájaros contraatacan, y que contará con cuatro actuaciones en Catalunya.
Joan Manuel Serrat coge el AVE a Madrid para visitar a Joaquín Sabina en su casa. F. SENDRA / M.TUDELA
"Lo nuestro es la canción próstata", bromea Sabina en un momento en el que ambos hablan del destino de la canción protesta. "Canción geriátrica", le responde Serrat siguiéndole la corriente. En otro momento de la charla, el cantautor catalán le suelta: "No quiero joder tu leyenda de malo. Tienes que ser un vicioso, un golfo". A lo que el de Úbeda responde: "Lo peor que llevo de ti es que hagas gimnasia. Pero admiro todo lo demás". Sabina también habla de lo satisfecho que se siente de cantar en catalán la pieza Dolent de mena. Y de lo importante que ha sido poderse decir las cosas a la cara --"el derecho de veto ha sido absoluto"-- a la hora de compartir sus respectivas musas.