«Bailar un texto constitucional tiene miga». Son palabras de Sara Baras para definir la dificultad de su nuevo reto con la historia, después de recrear a Juana la Loca y Mariana Pineda. La Pepa, coreografía que recrea las ansias de libertad de la Constitución de 1812, conquistó la noche del miércoles Peralada con la descriptiva belleza de sus estampas gaditanas. La excelencia de las composiciones, la música y la aportación del artista invitado José Serrano son los pilares del éxito de esta producción que concluyó con el público puesto en pie.
Información publicada en la página 324 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 10 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Baras despejó dudas desde su primera aparición. Tras escenificar la compañía de forma goyesca el horror de la guerra con los soldados malheridos bailando un martinete, la intérprete irrumpe con un vals y se erige en la voz del pueblo. Generosa en el esfuerzo, no tardará en mostrar su sinuoso braceo y ese taconeo entre sutil y explosivo, que se manifiesta en toda su magnitud en el fragmento dedicado al puerto de Cádiz.
Pero la pasión no está reñida con la elegancia de su baile, adornado con el vuelo de su falda y los vertiginosos giros. Con la soleà por bulería se llega a la asamblea constituyente de las Cortes. Magnífica la escena del pueblo gaditano con los hombres bailando un tanguillo y las mujeres una sensual guajira. Y es muy espectacular el final con Baras convertida en la actual estatua de la Pepa, que cobra vida con un baile por alegrías. Un soberbio cuadro para rematar un gran espectáculo y certificar que Baras ha vuelto, tras su maternidad, mejor que nunca.