Melodías y textos bien construidos y sin pretensiones. Canciones bonitas, intensas y muy «honestas», «¡la palabra preferida de Salva [el cantante]!», exclama Dani Fernández, el guitarrista. Así es la propuesta de la banda barcelonesa Ruidoblanco, que esta noche presenta su disco de debut, Midiendo el tiempo con canciones, en Music Hall.
En realidad, llevan casi siete años de andadura, más de 60 conciertos y diversos festivales antes de que su tiempo cristalizara en estas 12 canciones que el reclamado productor y arreglista Suso Saiz (Los Planetas, Christina Rosenvinge, Los Piratas..) ha querido reflejar exprimiendo «su esencia» y «plasmando la energía del directo», añade el instrumentista.
«Musicalmente, enseguida te encuentras con bandas o cantantes con maneras de hacer impostadas, sobreactuando, y yo no conecto con esto», argumenta Salva Codinach, el compositor y también cantante, junto a Cris Carreño (sus voces casan a la perfección). «Nosotros preferimos ser y mostrarnos tal cual, y hablar de cosas que le pueden pasar a cualquiera, con un lenguaje cotidiano pero elaborado».
Letras como: La ciudad más gris del mundo/ es tu futuro, que abordan a modo de oración noventera. O esa otra en la que dejan ver sus gustos musicales. «La tele encendida sin volumen y Wilco me hace compañía» (Llegar a Marte). Pero si una canción sobresale es Palabras que apagaron el incendio, que en el álbum abordan junto a Iván Ferreiro. «Es la que mejor se le adaptaba, por su temática algo freaky», ríe Codinach.
Ruidoblanco contó con el espaldarazo de Radio 3. Pero su videoclip Última versión de ti sufrió un «inesperado» boicot. «Con el panorama que hay en la tele, y los videoclips de otros: chicas en biquini y chicos con pistola», se lamenta Codinach. «Va y nos dicen que no lo emiten por mostrar el tema del suicidio, aunque sea de forma bonita y poco explícita. La única cadena que se atreve es Sol TV», apunta Carreño.