El apetito y los bolsillos de los grandes coleccionistas de arte se han desatado. Días después de que El grito de Edvar Munch hiciera añicos en Sotheby's el techo del precio pagado por una obra de arte en una subasta, Christie's batió el martes otra marca, esta vez en una venta de arte contemporáneo. Liderada por los 66,8 millones de euros pagados por Naranja, rojo, amarillo, una de las más vibrantes creaciones de Mark Rothko, Christie's selló tras dos horas de pujas una venta total de 299 millones de euros, cifra nunca vista en una subasta de arte contemporáneo. En una velada en que se vendieron el 95% de los lotes, las obras de 14 artistas, incluido Rothko, alcanzaron nuevos récords mundiales.
Información publicada en la página 58 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 10 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«El mercado realmente ha respondido», decía orgulloso Brett Gorvy, jefe del departamento de arte de posguerra y contemporáneo de Christie's, y todos los expertos constatan que se viven momentos de euforia. «Nunca he visto a la gente ansiando comprar tanto», declaraba a la agencia Bloomberg Christophe van de Weghe, un marchante de arte neoyorquino. «Nadie quería perder la puja».
Ajenos a la crisis de la economía europea, varios compradores del viejo continente se unían a estadounidenses para, entre seis, librar con ofertas por teléfono la lucha por el rothko, una impresionante obra de 2,4 metros de altura que el maestro del expresionismo abstracto pintó en 1961. El cuadro lo había adquirido a la galería Marlborough en 1967 David Pincus, un magnate textil de Philadelphia, fallecido a finales del año pasado, cuya colección fue uno de los ejes de la subasta.
COMPRADOR ANÓNIMO / El interés por Rothko superó todas las expectativas y aunque Christie's había estimado que la obra podría alcanzar los 35 millones de euros, un comprador que ha decidido permanecer anónimo pagó casi el doble, superando el anterior récord establecido por un rothko, 56,1 millones que se pagaron en el 2007, cuando la crisis financiera global aún no había estallado, lo que eleva aún más el significado de la venta del martes .
Jackson Pollock también batió su marca y su Número 28, 1951, el primero de sus cuadros realizado con la técnica de goteo, dobló su récord anterior y alcanzó los 17,8 millones de euros. Similar fue el éxito de Alexander Calder, por uno de cuyos móviles se pagaron 8 millones de euros, y de europeos como Yves Klein y Gerhard Richter. Y el mercado coronó también el trabajo de Barnett Newman, disparando su valoración.
«Es un mercado con mucho conocimiento y muy sofisticado», explicaba Gorvy, que evitaba entrar en detalles sobre el origen geográfico de sus compradores explicando que «muchos de ellos viven en aviones» pero sí explicaba que hay tanto coleccionistas veteranos como nuevos empujando el alza de un mercado que nadie ve como un fenómeno pasajero.