El Festival Jardins de Cap Roig afronta su recta final con la visita, esta noche, de Rosario en una gira veraniega apuntalada en su último disco, Raskatriski, publicado en el 2011. Pero la dinámica editorial es solo un pretexto para esta cantante que dice tener el escenario como un espacio natural. «Soy una artista de directo. Yo hago mis discos para subirme a un escenario y esa es mi vida. El que no me haya visto en directo no me conoce», explica a este diario.
DE CASTA. La cantante Rosario actúa esta noche (22.00 horas) en el Festival Jardins de Cap Roig, en Calella de Palafrugell.
Información publicada en la página 316 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 15 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Aunque, siendo una veinteañera, en 1984, se estrenó con Vuela de noche, Rosario se colocó en el mapa con De ley, un disco del que ahora se cumplen 20 años. En estos tiempo de homenajes y aniversarios, ¿no le ha pasado por la cabeza crear un espectáculo conmemorativo en torno a aquella grabación determinante en carrera? «Pues sí, me hubiera gustado, pero últimamente he estado ocupada con los viajes a América, donde el último disco ha calado. De todas formas, puedo esperar al 25º aniversario. Siempre habrá tiempo para hacer eso», señala Rosario.
UN 'UNPLUGGED' EN PROYECTO / La cantante madrileña, de 48 años, hija de Antonio González, El Pescadilla, y Lola Flores, sopesa un proyecto que tiene que ver con la recuperación de su material anterior. «Nunca he hecho un unplugged y creo que muchas de mis canciones de antes sonarían muy bien a guitarra y percusión, sin instrumentos eléctricos. Es una ilusión mía de hace años», asegura, aunque insiste: «Tengo tiempo, Estoy a la mitad de mi carrera y me queda mucho por hacer».
En esas dos décadas, Rosario ha alternado puntas de popularidad (De ley, Muchas flores) con bruscas caídas de ventas (el fallido Jugar a la locura), como acostumbra a suceder en las carreras de largo recorrido. «Lo bonito de la música es que nunca sabes dónde está el éxito. Hay canciones que te gustan mucho, que crees que serán un éxito, y no lo son tanto, y al revés», reflexiona. La fortuna comercial a veces depende de una simple canción. «Como cojas la adecuada, estás arriba en un momento». Pero, pase lo que pase, una robusta filosofía vital siempre ayuda. «Las buenas experiencias te ayudan a vivir, y las malas te hacen más fuerte», sentencia.
ESENCIA RUMBERA / Alimentada por vía familiar con rumba y flamenco, y fan de la música negra, etiqueta su propuesta como «gypsy-funky» y entre sus voces favoritas cita dos desaparecidas, Amy Winehouse y Chavela Vargas. Rosario, con raíces en Barcelona, dice estar al corriente de las tendencias neorrumberas. «Tengo muchos primos en Gràcia, y cuando voy por allí siempre me dan discos de grupos nuevos que salen. El soniquete de la rumba catalana es único, no hay nada igual», subraya.
Vista la coyuntura discográfica, no descarta colgar las próximas canciones en internet. Pero, aunque alarmada por los crecientes peajes a la cultura, es más bien partidaria de tomárselo con calma. «En la música tenemos crisis desde hace 10 años y estamos sobreviviendo cada uno por nuestro lado como podemos. Pero ahora en España hay problemas más importantes que la música. Tendremos que ponernos en la cola».