El Teatre Romea de Barcelona apuesta por la autoría contemporánea en la segunda temporada bajo la dirección artística de Julio Manrique. 'Oleanna', de David Mamet, bajo dirección de David Selvas; 'Forests', una coproducción internacional de BIT (Barcelona Internacional Teatre) concebida por Calixto Bieito sobre los bosques en la dramaturgia shakesperiana, 'Roberto Zucco', de Bernard-Marie Koltès, que dirigirá Manrique, y 'Litoral', de Wajdi Mouawad, en una producción de Atrium dirigida por Raimon Molins, serán los cuatro grandes estrenos de la sala.
A ellos se sumará el regreso del gran fenómeno de la temporada anterior, 'Incendis', la segunda parte de la tetralogía de Mouawad 'La sangre de las promesas', que inició con la citada 'Litoral'.
Además, la coreógrafa y bailarina Sol Picó rescatará 'El llac de les mosques' y el hall del teatro acogerá uno de los grandes éxitos de la cartelera alternativa del pasado curso: 'Sé de un lugar', de Iván Morales. Este espectáculo, que el público podrá disfrutar copa en mano, se representará tras las funciones habituales, que adelantan su horario a las 20.30.
Ya en junio se celebrará una nueva edición del ciclo de conciertos teatralizados que el director del Romea ideó el curso pasado. Se restacará el tándem Sílvia Pérez Cruz-Manrique, y se estrenarán los de Maika Makovski, dirigida por Raimon Molins; Albert Pla, por Joan Lluís Bozzo y Miriam Swanson, por Sol Picó.
“En estos tiempos tan deprimentes debemos regalar entusiasmo y riesgo. Habrá unos textos contemporáneos contundentes, casualmente tragedias pero con la base del gran sentido del humor de sus autores”, destacó Manrique.
En cuestión de números, el Romea logró en la primera temporada de Manrique un 31% más de espectadores (98.000) que en la anterior, logrando un aforo medio del 63%. “Los resultados avalan el acierto de haber elegido a Manrique”, apostilló Daniel Martínez, presidente del grupo Focus.