Los superhéroes de la cartelera llevan traje y máscara. Se llaman Batman, Spiderman... Y están rodeados de efectos especiales. Pero hay otros superhéroes que son de carne y hueso. Músculo puro. Sus brazos tienen más venas que los de cualquier mortal y sus manos miden varios centímetros de más. Su imponente físico es el arma que los convierte en los reyes del tortazo. Y, de paso, de la taquilla. Después de recaudar 274 millones de dólares en todo el mundo (unos 221 millones de euros), el 24 de agosto aterriza en los cines la segunda entrega de Los mercenarios, saga que juega (y de qué manera) con la carta de la nostalgia del cine de acción de los 80: mamporros y explosiones de la mano de viejas glorias del cine de acción.
Trailer 'Los mercenarios 2'.
Información publicada en la página 320 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 09 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Las estrellas son Sylvester Stallone (que esta vez no es el director de la película aunque sí tocó mucho el guion), Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Chuck Norris y Jean-Claude Van Damme. A su lado, en un importante duelo de egos y músculos, está el atleta británico Jason Statham (que nunca ha pisado una escuela de interpretación tal y como, en su día, le aconsejó el cineasta que le puso en bandeja de plata su carrera: Guy Ritchie, con quien rodó Snatch, cerdos y diamantes) y el químico sueco Dolph Lundgren, que siempre será el boxeador ruso que se enfrentó a Rocky en la cuarta entrega de la franquicia.
CAFÉ CON SACARINA / Dolph Lundgren es un tipo que mide 1,92 y cuyas manos no parecen de este mundo. Pero a la hora de tomar el café con leche después de comer opta por la sacarina y no el azúcar. «Sé que el azúcar es mejor para mi cuerpo, pero soy víctima del márketing», se excusó ayer en Madrid, donde viajó acompañado por Statham y Van Damme (Stallone tenía pensado estar presente también, pero la reciente muerte de su hijo cambió su agenda).
Al lado de estos reyes de la testosterona, los superhérores de traje y máscacara no tienen nada que hacer. «No digo que no sean honestos, pero no son reales. Yo, de pequeño, a quien admiraba era a Clint Eastwood y Charles Bronson», explicó Lundgren, uno de los poquísimos actores de Hollywood que comparece ante la prensa perfectamente trajeado (corbata incluida, a lo Mark Wahlberg). En la misma línea, Statham -que también lució chaqueta, pero no camisa ni corbata- dejó claro que los verdaderos héroes son los que han interpretado a lo largo de sus carreras actores como Schwarzenegger y Stallone. «Aquí, el conflicto con el malo es real. De ninguna mano salen rayos o telas de araña para atacar al enemigo», destacó en referencia a Spiderman.
CON UNA MUJER / En Los mercenarios 2 el malo está interpretado por Van Damme, que en la primera entrega no aparecía. El belga da vida a un villano que tiene en su poder armas nucleares. Stallone y sus muchachotes -esta vez acompañados por una mujer, eso sí, experta también en artes marciales- serán los encargados de arrebatarle esas armas.
Sin chaqueta ni corbata sino con una apretadísima camiseta negra en la que se publicitaba a sí mismo, Van Damme se presentó a la prensa maquillado, chapurreando español (su mujer, que viajó con él, habla castellano) y demostrando lo que hay que hacer para estar en forma, como él. De hecho, anunció que está a punto de lanzar cursillos de gimnasia online. «Nada más llegar a un hotel, lo primero que hago es ir al gimnasio. Y, además, practico ejercicio cada vez que puedo. Desde que me levanto. Y tengo que decir que la gente se levanta mal de la cama. Hay que hacerlo despacio para que no te duela la espalda. Y, oye, si a uno se le escapa un pedo no pasa nada», explicó mientras practicaba con un periodista sus ejercicios para fortalecer las piernas. Estrella del cine de acción (aunque sin tocar el cielo de Stallone y más bien siendo carne de vídeo) Van Damme también hizo hincapié en la importancia de comer bien para mantener su físico. «Tampoco es que sea un ángel, ¿eh? Bebo alcohol...», añadió el actor, que, en realidad, es dueño de una vida un tanto disoluta.
Bromas y ejercicios de gimnasia aparte, Van Damme destacó que Stallone es la persona que le ha devuelto su amor por el cine.
Las violentas criaturas de Sylvester Stallone
En la primera entrega de la taquillera saga (en la que los mercenarios se enfrentan con un líder militar corrupto en América Latina), Sylvester Stallone se sentó en la silla de director además de protagonizar la película y escribirla. Ahora, en la segunda parte, la realización corre a cargo de Simon West (Lara Croft: Tom Raider), aunque el protagonista de Rocky y Rambo ha estado encima del guion. Al fin y al cabo, los personajes del filme son sus criaturas.
Los mercenarios 2, con un presupuesto mucho mayor que la primera parte y ha sido rodada en Bulgaria, Nueva Orleans y Hong Kong, estará seguida de una tercera entrega, siempre que los resultados de taquilla la avalen. Si así es habrá mercenarios para rato.