Que la composición le pillara a Shuarma en plena crisis no le ha dejado indiferente. Ha titulado su disco Grietas, porque la sociedad se resquebraja. Y ha elegido como single Llueven piedras porque es su pieza más contundente. Esta noche el exlíder del exitoso grupo Elefantes presentará su tercer álbum en solitario en la sala Bikini, programado por el Festival de Guitarra de Barcelona.
El cantante barcelonés Shuarma, posando en la calle después de grabar un acústico para EL PERIÓDICO. ÁLVARO MONGE
Información publicada en la página 67 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 27 de abril de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Este sencillo habla de todo lo que nos rodea y de cómo me siento. No sé si utilizar la palabra indignado, pero sí afectado y rabioso con lo que está ocurriendo y, sobre todo, con la actitud de nuestros gobernantes ante esta situación», se lamenta el cantautor barcelonés. El videoclip de la canción contiene imágenes tan hirientes como reales: asesinatos, torturas, cargas policiales...
«Quería mostrar escenas que dolieran, que fueran explícitas; que removieran. Y lo he conseguido: hay televisiones que no lo quieren emitir, gente que no lo quiere ver porque le afecta... Misión cumplida. Con todo lo que está pasando, hay que alzar la voz y exigir que nos escuchen», subraya el músico.
Shuarma considera que este es su trabajo más introspectivo. Y personal. Tanto, que para él es como si fuera su primer disco en solitario. «En todos mis lanzamientos he pretendido ser honesto, pero en este hay algo más; algo ha cambiado, y es que he soltado lastre. Es como si hubiera perdido el miedo, aunque no sé a qué en realidad. Pero constato que he dejado atrás mi etapa de Elefantes; que es un paso hacia adelante muy real».
La senda que Shuarma emprendió con Universo (2007) y El poder de lo frágil (2010) culmina en este compacto en el que destacan piezas como Solo. Un ritmo electrónico distorsionado y su voz quebrada, para un réquiem a la «necesaria» soledad del individuo. «Es importante la relación que establecemos con la soledad porque en definitiva es nuestra compañera de viaje. Y de la relación que tengamos con ella surgirá la que seremos capaces de tener con los demás. Es la única manera de poder dar lo mejor de ti mismo».
Shuarma se siente un privilegiado con esta profesión que le permite «purgar» todo tipo de emociones. «Los músicos, los artistas, somos un poco niños heridos que buscan el continuo abrazo de la madre. Y de alguna manera el aplauso es precisamente esto. Buscamos un cariño capaz de aliviar heridas. Y creo que el arte es jugar: sacar a ese pequeño que llevamos dentro para ver si tu madre te presta atención. Así es como yo lo siento», añade.
Shuarma dejó también atrás el proyecto Bushido (con Enrique Bunbury y Carlos Ann). Asegura que se retomará cuando la complicada agenda de Bunbury lo permita. Pero mientras, acaba de montar su propia banda, bautizada Els mestres de l'error, en la que debuta en catalán, «Tenía ganas de cantar en este idioma, pero no en solitario. Quería desligarlo de mi carrera como Shuarma. El disco ya está grabado, pero verá la luz cuando acabe con la gira de Grietas -avisa-. Y creo que musicalmente sorprenderá. He buscado la imperfección. Estoy cansado de que todo tenga que ser tan correcto. Ha llegado el momento de cagarse en todo».