NUEVO DISCO DE LA EX-PRESUNTOS IMPLICADOS

Sole Giménez se atreve con la 'chanson'

La cantante versiona a Piaf y Brel, entre otros mitos, en 'El cielo de París'

Miércoles, 24 de octubre - 00:00h.

Una voz como la de Sole Giménez, con tantos melismas y rica en matices, puede con todo. Aunque esta vez ella misma opine que lo que ha hecho es ya un «sacrilegio». La cantante acaba de reunir en el disco El cielo de París «clásicos de la canción francesa de una época muy particular, los años 50 y 60» y dándole un toque «un poco retro». Piezas inevitable y eternamente vinculadas a Piaf, Brel y Aznavour, por citar tres ejemplos, y que la intérprete aborda sin complejos. Sin despeinarse. Y esto que hasta se atreve con La habanera de Carmen (de Bizet).

«Yo que pensaba que nadie se daría cuenta -ríe-. Encima, ¡la canto en castellano y a ritmo de bossa nova! Yo misma siempre he pensado que hay intocables. Pero en fin, no he matado a nadie. Creo que hay que tenerles mucho respeto, y a la vez mantener un punto lúdico, de diversión y de riesgo que te permita hacer lo que te apetece. No tengo una voz lírica, claro, pero así es como yo he querido hacerla».

La autora de Mi pequeño tesoro combina el castellano y el francés en los 13 temas del sugerente álbum. «Es que hay algunos que no me imagino en otro idioma, como La vie en rose, que han cantado iconos de la música universal como Piaf, Greco y Montand. Otros, en cambio, tienen ya adaptaciones que ya están muy bien, como La Bohème. Y también yo misma me he puesto a adaptar al castellano títulos como Himne a l'amour (El himno al amor) y Sous le ciel de París (Bajo el cielo de París), con historias muy bonitas detrás».

Nacida en París, como su hija

El francés no le es ni mucho menos ajeno. Sole Giménez nació en París. «Y mi hija, también», revela. «Con mis padres vivimos 10 años allí y nos trajimos en la maleta un montón de discos. Ellos son muy cantarines e igual interpretaban una copla que una de estas canciones. De modo que este disco ha sido un poco como volver al origen», confiesa.

Sole Giménez abandonó hace seis años Presuntos Implicados, después de 23 años con la banda de los hermanos Mañó. Ha publicado cuatro discos en solitario. Y los tres últimos han sido homenajes. «Supongo que estoy explotando la faceta de intérprete. Es inevitable. Caigo en la tentación». Tiene, dice, «mucha facilidad para componer, sobre todo la música». «Pero siempre necesito partir de un concepto en mis discos que, como todo lo bueno, tiene que madurar. Simplemente, estoy esperando ese momento propicio para sacar un nuevo compacto de canciones inéditas», explica la cantante.

Un mazazo intencionado

La intérprete de Alma de blues se muestra enfadadísima con el desorbitado incremento del IVA cultural, que ha pasado del 8% al 21%. «Hay que rendirse a la evidencia, aunque me lluevan piedras, de que es algo absolutamente intencionado. Por poco que conozcas el mundo de la cultura no puedes dar ese mazazo sin saber la repercusión que va a tener. Lo que pretenden es desmembrar y acallar la cultura». Pero como no es cuestión de rendirse, ella no solo no se amedrenta sino que se marca retos como cantar Ne me quitte pas en su nuevo y reciente disco.

¿Esto no es ya directamente una herejía? «Avemaríapurísima, ¡Brel es inmejorable! Esa canción, esa voz, ese autor -contesta-. El pack es perfecto. Pero al final, le encontré un ritmo, una manera de llevármela hacia otro terreno. Con la suerte, además, de contar con la colaboración del genial Antonio Serrano con su armónica. Es uno de los mejores músicos que tenemos ¡a nivel mundial!» Por cierto, esta es la canción con la que cierra su compacto.