Dejando aparte los ejercicios puramente escabrosos, la historia del cine ha generado incontables imágenes que han dejado huella en los espectadores. Algunas de ellas van más allá de la crueldad física o psíquica, y han atrapado al espectador con un inesperado giro de guion, un sabio golpe de efecto o una bien trabajada tensión. Aquí les proponemos un variado muestrario que recorre distintos géneros. Desde el wéstern a la ciencia ficción, pasando por la intriga, el surrealismo, el drama, las aventuras y, por supuesto, el terror.
Un catálogo de fotogramas impactantes que incluyen desde la buñuelesca navaja que secciona el ojo de una mujer en ' Un perro andaluz', al famoso cuchillo carnicero de Norman Bates. Los lectores pueden elegir, a través de elPeriodico.com, entre las escenas impactantes propuestas las que más les ha marcado y sugerir otras nuevas.
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Ya en 1929 Luis Buñuel nos dejó uno de los planos más impactantes del celuloide en el corto surrealista 'Un perro andaluz', rodado en colaboración con Salvador Dalí: una navaja seccionando el ojo de una mujer. El genio de Calanda justificó la espeluznante escisión echando mano del diván freudiano.
Contaba que para sumergir al espectador en un estado que permitiese la libre asociación de ideas era necesario producirle un choque traumático en el inicio del filme. El corte ocular --un sueño del propio cineasta-- provocó masivas caídas de párpados en los espectadores.
Otro maestro de la claqueta, Alfred Hitchcock, legó a la memoria colectiva sobresalientes momentos de alta tensión, empezando por las de la legendaria 'Psicosis', mientras Michael Cimino conseguía que la angustiante ruleta rusa de 'El cazador' quedara grabada a perpetuidad.
Francis Ford Coppola, Stanley Kubrick y Brian de Palma han abofeteado también reiteradamente las plateas sin contemplaciones, como tantos otros genios tras el objetivo. Son recordados, asimismo, los finales redondos y sorprendentes de 'Seven', 'El sexto sentido' o 'El planeta de los simios', y las sacudidas de la poseída Linda Blair en 'El exorcista'.
Al margen de la lista aquí expuesta queda la violencia extrema de torturas --como la de 'Reservoir Dogs', de Quentin Tarantino, otro ilustre representante del cine de impacto--, violaciones -como la que sufre Monica Bellucci en 'Irreversible' o las de la polémica 'A serbian film'--; escatologías --'Pink Flamingos', de John Waters-- y otras salvajadas de cerrar los ojos que nos deparan las retorcidas y brillantes mentes de cineastas como Michael Haneke.