Choi Dong-hun
Este blockbuster coreano es una película claramente dividida en dos mitades. El plomizo derroche expositivo de la primera parte casi queda redimido gracias a la segunda, una dinámica combinación de artes marciales, gags físicos y efectos especiales. En todo caso, Woochi presenta demasiados personajes, demasiado contexto y demasiadas complicaciones narrativas. Asimismo, la apuesta por la desmesura tanto en la acción como en la comedia y el montaje a menudo rudimentario dan al filme un aire de desbarajuste y dispersión, acentuado por un metraje excesivo en al menos 20 minutos. NANDO SALVÀ