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Un cachito de la alegre Cuba se ha trasladado al Paral·lel de Barcelona para subirle los ánimos al personal. El musical Bésame mucho regresa renovado y con nueva casa: el Teatre Victòria, donde se instalará hasta el 2 de septiembre. «Todos acabarán bailando», avisa la directora y coreógrafa Yolena Alonso, que ha diseñado un espectáculo de exultante energía y sensualidad para su compañía Yoldance. Son 30 artistas cubanos, entre cantantes, actores, bailarines y músicos, que hilvanan una trama de amor y desengaños. Lo hacen al ritmo de populares boleros, adaptados a los géneros de hoy, con el hip-hop, el rap o el funk colándose entre la salsa y el reggaetón.
El Victòria se transformará en un cabaret, con una zona preferente con mesitas y mojitos. Los espectadores podrán acceder al bar del escenario, antes y durante el descanso de la función, para acompañar la fiesta caribeña copa en mano. Y al final del show, fiesta: las mesas se retirarán para improvisar una pista de baile.
La escenografía -construida en Barcelona- recrea un pedazo del Malecón habanero, un bar y una colorista casa, a los que se han añadido esta vez dos grandes murales con grafitos. «Este musical refleja cómo somos; llenos de pasiones, celos y alegría», cuenta Alonso. «Para los cubanos la mujer es Dios. Son cariñosos y las protegen mucho; por ahí sale el macho. Y son muy emocionales. Si les gusta una chica, quieren casarse ya, sin pensar en otras cosas. Si es preciso se van a vivir con mamá».
El apellido Alonso es toda una institución musical en la isla. Yolena es nieta de una leyenda del bolero -Pacho Alonso- e hija de Pachito, un reconocido músico, al igual que ahora lo son sus hermanos, Christian y Rey, al frente de la banda en directo de Bésame mucho. Ella, a los 19 años, se marchó a trabajar a Alemania, donde reside. «Allí he aprendido a trabajar y ser disciplinada», revela la directora, afincada en Düsseldorf, que se reconoce privilegiada por haber podido «alimentarse con viajes por todo el mundo», mientras otros viven anclados en la isla. «Todos deberían poder salir y conocer».
OPTIMISMO / Dice que el tsunami económico no le afecta. «Me apoya el Ministerio de Cultura y mi familia». Y los artistas cobran sueldo cubano, lo que permite la ambiciosa producción. Pero sabe bien lo que vale un frijol. «En Cuba el periodo especial fue muy duro y sigue habiendo problemas, pero somos optimistas. Creo que España está afectada psicológicamente y ha sido manipulada. En todas las esquinas se habla de crisis, pero es un pueblo emprendedor, debe creer en sus posibilidades sin esperar que el presidente lo arregle». En eso los cubanos son maestros. «No hay crisis, hay soluciones». Si no están a la vista, se las inventan. ¿Y Fidel? «Sigue vivo».