El venerado Manoel de Oliveira, primer director del mundo que celebró su centenario detrás de una cámara (rodando 'Singularidades de una chica rubia'), está hospitalizado en su ciudad natal, Oporto, según informa la agencia AFP. Una de sus hijas explicó a la agencia que el patriarca del cine europeo sufre una insuficiencia respiratoria debido a un problema pulmonar. "Está estabilizado. Se ha recuperado y acepta bien el tratamiento. Esperamos que pueda salir del hospital próximamente", añadió la hija del cineasta luso, que tiene 103 años y cuyo último trabajo estrenado en España (2011) fue 'El extraño caso de Ángelica', donde Pilar López Ayala daba vida a una joven fallecida a los pocos días de haberse casado. Producida por Lluís Miñarro (una de las voces más autorizadas en el cine independiente que está detrás de cineastas como Albert Serra, Marc Recha o Jose Luis Guerin), 'El extraño caso de Angélica' es una historia de fantasmas sin pretensiones ortodoxas y filmada con el espíritu del cine moderno.
Nacido en Oporto en diciembre de 1908 en el seno de una familia acomodada, Manoel de Oliveira es el director de cine portugués más prestigioso y más reconocido internacionalmente cuyo nombre está asociado a los grandes festivales internacionales, como Cannes, donde estuvo nominado a la Palma de oro con 'La carta' (1999), por la que se llevó el premio del jurado.
En los tiempos del cine mudo, Oliveira hizo su primera aparición en pantalla como actor en una película del cineasta luso Rino Lupo. Después de algún papelito más, en 1931 dirigió su primer corto. A lo largo de los años, Oliveira se fue convirtiendo en director con veneración hacia la puesta en escena teatral. Su obra, de hecho, está dominada por el teatro.