El festival de verano de Barcelona

Un Don Juan con cuerpo de mujer seduce al Grec

El director húngaro David Marton convierte al libertino en una cantante de jazz en 'Don Giovanni. Keine Pause'

Martes, 10 de julio - 00:00h.

Deconstruido, actual y con el libertino convertido en mujer. Así es el Don Giovanni creado por el joven director húngaro David Marton que se presenta hoy y mañana en el Mercat de les Flors, uno de los montajes más esperados del festival Grec. El mito de la seducción y la promiscuidad cambia de sexo y se traslada a nuestros días en una «ópera personal» en la que conviven arias, jazz, guitarras eléctricas, teclados... y textos del perverso marqués de Sade que se agregan al libreto de Lorenzo da Ponte.

A partir de la partitura de Wolfang Amadeus Mozart, el director, afincado en Berlín, presenta un colaje músico-teatral que desconstruye el mito y la ópera, acercándolos al lenguaje contemporáneo. Don Giovanni. Keine pause (Don Giovanni. Ninguna pausa) titula el espectáculo: 75 minutos sin pausa de un divertimento que llega a Barcelona tras triunfar en Alemania y Francia. Un juego de roles lúcido y sensual que transporta el clásico (o mejor partes de él) al mundo de hoy.

Marton explicó ayer que la conversión del mito en mujer es una simple cuestión de tesitura vocal. Su Doña Juana conquista cantando. «Es un personaje que seduce a través de la voz, de las canciones. No hay ninguna otra intención. Yo elegí una voz, no una mujer». Escogió a la cantante de jazz serbia Yelena Kuljic, que hipnotiza al personal entonando con perturbadora sensualidad Nature boy, de Nat King Cole, acompañada a la guitarra eléctrica por el finlandés Kalle Kalima.

«IDEAS ESCANDALOSAS» / A la hora de actualizar el mito del conquistador impenitente, Marton echó mano del padre del sadismo. «El personaje de Don Giovanni en estos días no sería nada peligroso. No se le condenaría al infierno. Ni siquiera si fuera una mujer. Una señora que se dedica a seducir ya no resulta nada polémico, al menos en algunos lugares, como Berlín. Pero hay ideas del marqués de Sade que continúan siendo muy aberrantes y escandalosas, aunque algunas también son seductoras», justifica el joven talento. Para ejemplo cita una perla del autor de Los crímenes del amor: «Todas las mujeres deberían ser violadas».

La acción de este Don Giovanni estrenado en el 2008 en la Sophiensaele de Barlín se desarrolla en un moderno hotel. Leporello (el sirviente del libertino en el libreto original) es un «intelectual acorralado que escribe textos inmorales». La reencarnación de Sade, que interpreta el único actor del reparto: Julian Mehne. El resto son músicos y cantantes. «Leporello es el gran protagonista de la obra, esta es también una historia masculina». Una historia de «deseo y de sexo» en la que irrumpen asimismo las notas de Love story.

COMPLICIDAD / Marton, de formación musical y abanderado de la traslación de la ópera al teatro, se ha rodeado de su banda de cómplices: la violinista Nurit Stark, el pianista y cocreador Jan Czajkowski y la soprano Yuka Yanagihara. «Reconstruimos partes de la ópera de Mozart, un 30%, con otros colores, otros sonidos e instrumentos más contemporáneos; tiene un look muy diferente y moderno», dijo Czajkowski. Pero no es un espectáculo concebido como un concierto, aclaró Marton. «Es importante la cercanía del público con los intérpretes, que les vean las caras, el ambiente íntimo».

El director agrega a su particular colaje pinceladas de humor: desde las clases de italiano para la canzzoneta Dehvieni a la finestra, impartidas por la mezzosoprano Theresa Kronthaler, a la visita a una boutique de Prada de Zerlina para los preparativos de su boda. Le ha salido bien pija, la novia de Massetto.