Mientras el Gobierno rumía su aumento del IVA, los diversos sectores de la cultura advierten, uno tras otro, de que la consecuencia puede ser dar la puntilla a sectores que ya están al límite sin que el Estado se beneficie si, como temen, el descenso del consumo deja en nada el esperado incremento de la recaudación. Hace unos días fueron los editores de prensa diaria, y ayer los de libros y los empresarios de artes escénicas.
El IVA reducido de los productos culturales es actualmente del 4% (con excepciones, como el libro electrónico, que tiene una carga del 18%) y el temor es un aumento al 8% o incluso al 18%. «No sabemos en qué quedará, Hacienda no nos responde», explica el vicepresidente de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), Xavier Mallafré.
SEGUIR SIENDO EXCEPCIÓN / «Si todos los productos que pagan el 4% suben, qué remedio, pero si hay excepciones el libro debería ser una de ellas», sostiene. Los editores están trabajando ya con márgenes muy ajustados «que no les permitirá absorber el aumento del IVA, así que los precios subirán», adelanta Mallafré. El presidente de la FGEE, Javier Cortés, advirtió ayer que el sector está perdiendo un 11% de ventas este año, que hay editoriales que podrían no sobrevivir y que la ley Sinde «ha llegado tarde» para atajar la piratería, así que «subir el IVA de los libros castigaría aún más el sector».
El presidente de la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y danza, Daniel Martínez (Focus), en nombre también de las empresas y compañías de teatro catalanas, advirtió ayer de que se «alteraría muy negativamente el frágil equilibrio de esta actividad», que mueve anualmente unos 250 millones de euros y da trabajo a 20.000 personas.
Según Martínez, el aumento del precio de las entradas «dificultará el acceso social al teatro» y agravará el descenso del consumo que ya está «afectando la viabilidad económica» de las producciones, sumado a los recortes de las ayudas y las contrataciones públicas. En Holanda, el aumento del IVA de las entradas provocó un descenso de la asistencia de tal volumen que obligó a revisar la decisión.