-¿Qué Piazzolla ha elegido?
Información publicada en la página 60 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 25 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-Como soy cantante, me he fijado en su obra con letra: Borges, Horacio Ferrer, Mario Trejo... Canciones que no solo estudias y cantas, sino que comportan un trabajo interno. Balada para un loco o la haces bien, o mejor no lo intentes...
-Se presta al histrionismo.
-Exacto, por eso la he trabajado mucho. No puedes cantar sobre la locura si tu vida no ha tocado ciertos puntos. La locura está muy cerca de la lucidez; la bien entendida la prefiero a lo que llamamos cordura.
-¿Piazzolla fue un obstinado?
-Sí, y eso me transmite un poder enorme; él te lleva a creer en ti mismo, que debes luchar por tu sueño. ¿Cuántos músicos no lo alcanzan porque no creen en sí mismos? Él armó muchos grupos y hizo más de mil composiciones. Le dieron una beca para ir a Francia, ¡y la dejó para estudiar con Nadia Boulanger!
-¿Cuál es la mejor voz de Piazzolla?
-Milva. Una intérprete muy apasionada; de joven era brutal. También Roberto Goyeneche, José Ángel Tréllez, Julia Zenko... Piazzolla también trabajó con Mina, que me parece la mejor cantante del universo.
-Piazzolla indignó a los tangueros...
-Estaba en una época en que el tango, si no se mantenía para el baile, podía desaparecer. Una época dura. Pero su obstinación valió la pena. Demostró que no importan tanto las alabanzas ni las críticas, sino escucharse a uno mismo.
-El tango, ¿no ha superado su desaparición?
-No sé si alguien conseguirá revolucionar el tango como él, pero desde hace unos diez años hay muchos músicos y cantantes jóvenes con una mirada personal al género. Pablo Mainetti, La Camorra Tango, Ariel Ardid, Víctor Villena...
-Usted vino de Argentina en el 2002. ¡Es una experta en crisis!
-¡Pues sí! Allí al menos la gente no vivía en casas hipotecadas... Te queda un chip de reinventarte todo el tiempo. Estás curtido y desarrollas tus herramientas para sobrevivir.