Lo peor que le puede pasar a una película es que no te la creas. Y Volver a nacer no te la crees. Por más que Penélope Cruz se deje la piel en su papel, una madre italiana que vuelve a Sarajevo para homenajear a las víctimas de la guerra. La actriz madrileña ha desembarcado hoy en el Festival de cine de San Sebastián de la mano del director Sergio Castellito, con quien ganó un Goya italiano por su anterior trabajo, No te muevas. Antes de comparecer ante la prensa, Cruz saludó y firmó autógrafos a los fans agolpados a las puertas del hotel María Cristina.
Volver a nacer narra la historia de amor de una pareja que no puede tener hijos y la ubica en el conflicto de los Balcanes, sangrienta guerra que convirtió a Sarajevo en un infierno a pesar de haber sido una idílica ciudad donde convivían varias culturas. La pretenciosidad de la película, cuyo tema es interesante pero termina derivando en un culebrón delirante donde importa más la estética que los hechos que se narran, provocó abucheos durante su proyección a la prensa.
Cruz defendió su papel, uno de los “más difíciles de su carrera”. “Es una mujer que se obsesiona con la idea de tener un hijo”, aseguró la actriz, para quien su maternidad le sirvió para comprender mejor la psicología de su personaje. Además del filme, la madrileña dejó claro que ella nunca se ha ido de España sino que tiene un pie aquí y otro allí. “La primera película que hice en EEEUU la hice con un billete de ida y vuelta. Y así lo sigo haciendo”, explicó.
Preguntada sobre la crisis económica, Cruz no quiso hablar mucho para que sus palabras no fueran "malinterpretadas". Lo que sí subrayó es que la situación es "escalofriante" y puso el acento en la Educación. “Los recortes en la Educación es para tirarse de los pelos. Sin eso no tenemos ni futuro ni libertad”, concluyó.