El escritor estadounidense Paul Auster ha vaticinado que las protestas de Occupy Wall Street volverán a brotar en cuanto se retire la nieve de Manhattan, y se repetirán en otras muchas ciudades de Estados Unidos, porque tanto allí como en otros lugares del mundo "los jóvenes nos han demostrado que nuestro sistema ha fracasado" y que es necesario "sentarnos y pensar seriamente cómo queremos vivir". El escritor encuentra especialmente interesante que los jóvenes se hayan movilizado sin necesidad de líderes ni plataformas.
Auster se encuentra en Barcelona para presentar su último libro, Diario de invierno / Diari d'hivern (publicado en castellano por Anagrama y en catalán por Edicions 62, meses antes de la aparición del original en inglés). Un libro breve basado en diversos episodios de la vida del escritor, que acaba de cumplir 65 años, y marcado por la acumulación de heridas y cicatrices que preludian el envejecimiento y la muerte.
"No hay nada inventado. Todo es verdad, autobiográfico. Puedo maquillar una historia, lo he hecho muchas veces, pero entonces le llamo novela", ha aclarado durante una rueda de prensa en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. Por la tarde, Auster ha congregado a más de 800 lectores que pagaron tres euros para escucharle. EL CCCB ha tenido que habilitar no solo el Hall del recinto, donde estaba previsto que se desarrollara la presentación de su último libro, sino también el auditorio, en cuya pantalla se ha proyectado su intervención.
El escritor se ha refrendado en su oposición a visitar Turquía mientras sigan habiendo escritores y periodistas encarcelados y no esté garantizada la libertad de expresión. Ante las acusaciones de sionismo lanzadas por el Gobierno turco contra Auster, el escritor replica que "lo que sucede en Israel es muy complicado, pero si un escritor israelí apoya o critica a su Gobierno no corre el riesgo de ir a la cárcel".