La crisis de los 50 y la situación de la mujer en la sociedad actual llegan Grec con Pallarina, poeta i puta, un original montaje basado en un texto de la poeta Dolors Miquel (Missa pagesa, La dona que mirava la tele) que debuta en el teatro. La directora del montaje, Magda Puyo, fue quien la animó a escribir para la escena. La propuesta de La Seca-Espai Brossa «crea una poética propia más allá del gesto y de la palabra», dice Puyo. La coreógrafa Mar Gómez se encarga del movimiento.
Información publicada en la página 56 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 05 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Este espectáculo no es de poemas, ni de ballet ni de containers», dice Puyo en alusión a las fotos promocionales en el que el equipo aparece tirado en un contenedor. «Es como sus personajes, que no saben lo que son, pero sí lo que quieren llegar a ser y que, cuando lo logran, se cansan y quieren ser otra cosa». Son una arqueóloga y bailarina que para sentirse liberada se convierte en empleada de hogar (Daniela Feixas), una puta que decide hacer política para ser diputada (un travestido Pep Jové) y una poeta nacional considerada la voz de la cultura oficial (Tilda Espluga). Son mujeres sin pelos en la lengua que plantean preguntas sobre los mecanismos que convierten a unos individuos en amos y a otros, en sirvientes.
CUANDO TODO CAE // Carn avall, el texto original de Dolors Miquel, habla de cómo a partir de los 50 todo empieza a colgar en el cuerpo y plantea temas como la identidad y los daños que causan estructuras como la familia. Hay una crítica a la sociedad, al rol de la mujer y a la masculinización en el arte y la cultura. «No deja títere con cabeza», dice Mar Gómez. Pallarina, poeta, puta quiere explorar nuevos lenguajes escénicos. «Ha sido un trabajo artesano, hecho de manera directa, humilde y sencilla», destaca Puyo. «Tiene varias lecturas e incluye varios guiños a Brossa».