El cineasta Oliver Stone, viejo conocido del Festival de San Sebastián desde que en 1986 presentó 'Salvador', regresará este año para recibir el Premio Donostia, según han anunciado los responsables del certamen. De paso, promocionará de la mano de John Travolta y Benicio del Toro su última película, 'Salvajes', un violento 'thriller' protagonizado por una pareja de narcotraficantes que en España se estrenará el 28 de septiembre.
En la revista 'Empire', que definió el filme como el encuentro entre 'Jules y Jim' y 'Traffic', Stone defendió la legalización de las drogas como parte de la solución al narcotráfico. Es muy probable que el cineasta, provocador nato, haga lo mismo en San Sebastián. La polémica, pues, está servida. No podía ser de otra manera tratándose del imprescindible director, cuya consagración vino en 1986 con 'Platoon', donde plasmó su experiencia como soldado en Vietnam y por la que recibió su primer Oscar (las otras estatuillas las consiguió por 'El expreso de medianoche' y 'Nacido el 4 de julio').
En su novela de tintes autobiográficos, el director de 'Asesinos natos' y 'Looking for Fidel' ya desvelaba su temprana iniciación a las drogas de la mano de sus padres, cuyas bacanales eran célebres en todo Nueva York. Volcado en explorar la frustración del sueño americano, Stone (Nueva York, 1946) recibirá en San Sebastián el mismo prestigioso galardón que en las dos ediciones anteriores recayeron en dos actrices: Julia Roberts y Glenn Close.