Qué lejana queda la imagen de una marabunta de noctámbulos intercambiando codazos para hacerse con un sitio en la barra de un bar o discoteca y pedir la ansiada copa. La crisis ha provocado deserciones en el ocio nocturno de Barcelona, sobre todo en sus barras y taquillas. La mayoría de los que aún salen quieren gastar lo mínimo y el consumo medio está por debajo de una copa por cliente, por no hablar de los establecimientos en traspaso o profundo declive.
Como estocada final, el sector encaja ahora el nuevo IVA, que en discotecas, salas de espectáculos y bares con pinchadiscos supone un incremento de 13 puntos, hasta llegar al 21%. La medida recaudatoria ha generado dos situaciones extremas: una subida de las consumiciones y entradas a los locales, o bien un ajuste de costes en las empresas de ocio que pasa por eliminar puestos de trabajo.
>>Lea la información completa sobre las consecuencias del aumento del IVA en el sector del ocio nocturno en e-Periódico.