Desde que en enero tomó posesión del cargo, Pepe Serra, director del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), cuenta entre sus principales líneas de actuación: ampliar el museo física y conceptualmente, acercarlo a la ciudad, convertirlo en centro vertebrador de la cultura del país y darlo a conocer internacionalmente. Y es en este último punto donde se incluye la idea de cambiar el nombre al centro. Serra ha apuntado en numerosas ocasiones esta posibilidad y ayer insistió en ella durante la entrevista que realizó en El matí de Catalunya Ràdio d'estiu. En el programa afirmó: «No se puede ir por el mundo llamándose MNAC y no se puede renunciar a una marca como Barcelona».
Información publicada en la página 323 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 11 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Con ello, reduciendo el nombre y añádiendole el locativo de la ciudad, al modo de la National Gallery de Londres, puso como ejemplo, Serra pretende posicionar más fácilmente el museo entre los visitantes extranjeros y de esta manera impedir lo que pasa actualmente, que solo la mitad de los turistas que pasean por Montjuïc entran en la pinacoteca.
Un cambio con el que no todo el mundo parece estar de acuerdo. Para Jaume Ciurana, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, «si a la marca MNAC se le tiene que añadir Barcelona y eso supone sumar, perfecto, pero en ningún caso se debe esconder la nación a la que el arte del museo representa».
LÍMITE CRONOLÓGICO / Respecto a la ampliación del museo, Serra adelantó que dentro de poco se anunciará oficialmente lo que es una realidad en las salas desde que los dos Tàpies que colgaban en las paredes del restaurantes han pasado a tener espacio propio, y es que el MNAC dejará de tener límites cronológicos. La colección del museo ya no acabará en el 1936, como hasta ahora, sino que abarcará todo el siglo XX. De ahí, otro de los anuncios que sucederán en breve: el crecimiento del museo hacia uno de los pabellones de la Fira que hay junto al Palau Nacional.
La expansión montaña abajo no solo pretende ganar espacio sino que también es una manera de acercar el museo al centro de la ciudad.