Maratoniano debut de Miguel Poveda en el Festival dels Jardins de Cap Roig. "Quiero agradeceros que estéis aquí, en este lugar mágico", dijo el cantaor catalán este jueves hacia el principio de un recital que se prolongó durante tres intensas horas. Empezó por soleás y terminó cantando una pieza del brasileño Caetano Veloso. Y no fueron los únicos estilos que abordó con su prodigiosa voz en un espectáculo principalmente flamenco. Con malagueñas, alegrías, mineras, tangos, bulerías, fandangos, seguiriyas y otros de los palos que componen el repertorio de su último disco, 'ArteSano'.
Pero también recordó unas cuantas coplas (con Joan Albert Amargòs como especial invitado al piano), su menos conocida faceta de canción contemporánea catalana y dos momentos especialmente emotivos. Dos homenajes. El primero, totalmente improvisado y a petición de un asistente, al prematuramente desparecido Fernando Terremoto hijo. Y el segundo, a la tan llorada Chavela Vargas. Con ella tuvo el privilegio de cantar hace un mes en la que sería su última actuación y le dedicó la ranchera que hicieron también juntos en un disco de inminente aparición, la esperanzadora 'Hacia la vida'.