Queda mal, con el gravísimo paro que hay, pero también deseo que Madrid se coma este Las Vegas de plato de lentejas colonial que quieren montar y que, por si fuera poco, preveo enfocado a la extorsión de los nativos con la excusa de aplazar un fracaso inexorable.
Información publicada en la página 50 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 31 de enero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
También soy partidario de sacrificar unos años, si ahorráramos de verdad, la fórmula 1. No me resigno al fracaso de Spanair, que lo es de Catalunya y de sus conexiones directas con el mundo, pero apruebo el cierre del grifo.
En el caso de los equipamientos culturales que programan (no los que custodian patrimonio) debería haber una ratio entre el presupuesto y los gastos fijos. Si tienes diez millones y, entre personal y mantenimiento, consumen ocho, solo te quedan dos para programar. Grave. Ahora bien, si te recortan uno y en vez de acompañar la menor programación con un ERE temporal como piensa hacer el Liceu, pagas al personal por un trabajo que no hace, priorizas la endogamia del equipamiento por encima del servicio público, es decir, las piedras por encima del pan.
¿Si te recortasen dos millones, destinarías todo el presupuesto al autoconsumo, sin abrir ni un día al público? En plena crisis, ser consecuente es la única forma de mostrarse responsable.
Del mismo modo, tras el severísimo recorte a los medios de comunicación públicos y tras valorar la reducción voluntaria de sueldo, me refuerzo en la opinión, ya anterior y creo que bastante general, de la hipertrofia del deporte en TV-3.
Ya hace tiempo que habría sacrificado la emisión de los partidos de la Liga española (no de la Champions) a favor del audiovisual catalán. También la fórmula 1. Es exagerado el tiempo que se destina a los deportes de interés inexistente en los telenotícies. Ya que los criterios de la información cultural empiezan a ir por buen camino, es perentorio equilibrar, compensar la cultura del maltrato histórico. ¿Qué tal, ahora que hay debate y tensión, reciclar algunos profesionales del deporte hacia la cultura?