La carrera de Mayte Martín siempre ha sido diferente. La cantaora detesta las normas que dictaminan las discográficas, la industria y las modas. Y «harta y decepcionada» de sentirse «desplazada de este tipo de comercio», se lanza al llamado crowdfundig, y sin ninguna plataforma que se lo gestione. Se autoedita, autoproduce, «auto-todo... Soy una kamikaze con mi kamicante», suelta. Hoy y mañana actuará en Luz de Gas para grabar en directo un disco de boleros que financiarán sus seguidores.
Información publicada en la página 72 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 11 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«La gente que compre la entrada tendrá el álbum de regalo antes de que se publique [la fecha prevista es el 1 de octubre] y en una edición limitada», explica. Además, en su web aparece un contador con la cifra que necesita, 26.500 euros, y lo que lleva recaudado, así como la explicación de que sus mecenas tendrán la opción de que su nombre aparezca en la carátula del compacto.
Martín ha elegido los boleros para esta aventura porque le ha salido «del alma. No es una decisión tomada por la cabeza -añade-, pero llevaba años cantando anualmente boleros y haciendo temas nuevos, así que he pensado que ha llegado el momento de grabarlos. Además, ahora tengo una banda muy sólida: todo suena muy contundente. Y este momento artístico quiero plasmarlo en este trabajo que incluirá boleros clásicos, canciones románticas, baladas, versiones como En un rincón del alma de Alberto Cortez y hasta una canción de mi hermano Paco Martín, titulada Por si te quedas».
Seis discos, 27 años de carrera: ¿lo mejor y lo peor? «Lo que estoy haciendo ahora -responde sin titubeos-. Lo mejor porque me voy de una situación en la que no soy feliz, y lo peor, por eso mismo. Por tener que huir de este engranaje en el que o entras o te dejan al margen. La industria tendría que estar al servicio del arte, no al revés. Me deprime que funcione como un circo algo que debería ser sagrado».