Los jugadores de cartas, la obra más emblemática de Cézanne, ha pulverizado el récord del cuadro más caro vendido hasta ahora de forma pública.
La familia real de Catar ha pagado por la pintura 191,6 millones de euros.
Hasta ahora, el récord lo ostentaba un Picasso, titulado Desnudo, hojas verdes y busto, por el que se pagó en el 2010, 81,9 millones de euros.
El cuadro de Cézanne pertenecía al millonario griego Yorgos Embiricos, que falleció en el 2011 y pasará a formar parte del Museo Nacional de Catar.