Ya no están los tiempos para subastas entre administraciones al estilo de la del archivo de Centelles. Aun así, el del fotógrafo Joan Colom podría haber acabado a muchos kilómetros de su Barcelona, y no en el Museu Nacional d'Art de Catalunya, que lo custodia desde la semana pasada. Para que el final de la historia haya sido este y no otro han tenido que suceder varias cosas. Un museo que desde 1999, cuando redescubrió la mítica obra del fotógrafo retirado en 1964, consiguió que empezaran a reconocérsele los honores que se le debían. Un fotógrafo ilusionado porque su obra se quedase en su país y se conservase y difundiese desde ese museo (y que ayer, a sus 91 años, para que quedase todo claro, compareció con la Creu de Sant Jordi en la solapa). Una relación humana bien engrasada por todas las partes. Y una razonable generosidad a la hora de hablar de dinero.
Información publicada en la página 55 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 19 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El archivo de Joan Colom consta de 9.000 negativos enmarcados (siempre tiró los descartados) y otras tantas fotos ampliadas, además de media hora de película: imágenes robadas al descuido en el Chino de los 50 y 60, sus dos únicos reportajes para prensa sobre el Born y el Somorrostro, una serie inédita sobre toros y su casi desconocido trabajo en color de los últimos 20 años. Todo meticulosamente conservado por este contable de profesión que fue uno de los grandes de la nueva vanguardia fotográfica entre 1957 y 1964 hasta que colgó las cámaras durante 35 años sin llegar a profesionalizarse, traumatizado tras una denuncia de una de las llamativas transeúntes del barrio Chino que apareció en una de sus imágenes en el libro Izas, rabizas y colipoterras.
SATISFACCIÓN / Este fondo ha llegado al MNAC donado gratuitamente. Y el museo compensará los años de trabajo (y la renuncia a venderlo para dejar una herencia a su familia) con un vitalicio destinado al fotógrafo y, durante unos años, a sus herederos, que ni remotamente compensa el valor de mercado de las fotografías. Y por supuesto prepara la gran exposición antológica que, si se consigue que viaje a varias grandes capitales, debería situarlo en el mapa internacional de la historia de la fotografía del siglo XX. Así que todos contentos. El conseller Ferran Mascarell, que dijo que era el día más alegre de sus 18 meses en el cargo, el presidente del MNAC Miquel Roca, que elogió una y otra vez la «generosidad» del fotógrafo, el nuevo director del museo, Pepe Serra, que desencalló el tema, y el conservador de fotografía del centro, David Balsells, que ve rematados así años de desvelos. Y el propio Colom, claro, que entra con todos los honores bajo el mismo techo que los grandes nombres de la historia del arte en Catalunya.
Con la adquisición del fondo de Colom, el MNAC más que duplica sus fondos fotográficos y adquiere por primera vez un archivo completo. Un cambio de planteamiento que confirma el proyecto de que todo el arte catalán del siglo XX entre en sus salas y le sitúa en primera fila como uno de los centros (no menos de 10) que custodian obra de fotógrafos de primera fila y que Mascarell aspira a coordinar siguiendo unos criterios que acabará de definir el próximo mes de septiembre.
Vea la fotogalería con imágenes de Joan Colom en http://www.e-periodico.es