Como en una telenovela rosa, eran las 21.20 horas y una puesta de sol casi intachable, solo retocada por una nubecilla baja, enmarcaba, en el horizonte mediterráneo, el inicio de la actuación de Elton John con los arpegios melancólicos de Your song. Un inicio de postal romántica al filo del kitsch para un concierto que acabó derivando hacia ritmos dance con su colaboración con la formación australiana Pnau.
Elton John, anoche en Eivissa. A la izquierda, de arriba abajo, los vips Hugo Silva; Jesús Olmedo y Nerea Garmendia, y Javier Calvo. AFP / JAIME REINA
Información publicada en la página 48 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 03 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El cantante y pianista británico brindó anoche, en el Bacardí Ibiza 123 Rocktronic Festival, una actuación para los anales del coleccionismo, que ya veremos si lleva a alguna parte. Comenzó el concierto en solitario, lo siguió con Pnau y en el tercer bloque desapareció y dejó el timón a sus colegas. Presentación mundial de una alianza que nadie sabe si tendrá continuidad.
En la primera media hora, Elton John ofreció un grandes éxitos condensado que remitió a aquel solo tour que le trajo al Palau Sant Jordi en el 2003. Como entonces, reforzó su piano con pistas de sintetizador orquestal que, francamente, no hacían ninguna falta salvo que el artista quisiera impresionar a algún neófito. Tras Your song, siguió con Levon y la instrumental Song for guy, que enlazó con Tiny dancer. Material oldie, de los 60 y 70, quizá a juego con los gustos de sus amigos de Pnau. «Nunca había estado en Ibiza, y estoy muy contento de estar aquí», afirmó. Y completó este primer bloque subiendo el ritmo (y las capas de sintetizador) en Philadelphia freedom y Rocket man.
Luego anunció la entrada de Pnau, que no apareció con formato de dúo sino de banda completa, con guitarra, bajo, batería y coristas. Juntos, atacaron el repertorio del disco conjunto Good morning to the night, con composiciones de Pnau basadas en canciones clásicas de Elton John, Sonaron artefactos como Sad, Phoenix y el que da título al disco; creaciones que lanzan guiños a piezas como Mona Lisas and mad hatters o Are you ready for love, construidas sobre ritmos dance, algunos con fondo house, aunque con acabado de pop orgánico.
GUSTO BAILABLE / Elton John recuperó ahí una vocación bailable que ha mantenido apagada en los últimos tiempos. «Siempre me gustó la música de baile, pero no sabía cómo hacerla», aseguró anoche, afirmación chocante tratándose del autor de Don't go breaking my heart o la misma Phidalphia freedom. Tras su actuación, Fatboy Slim y Steve Angello se disponían a estirar la programación hasta la madrugada. Más de doce horas de música durante las cuales Chic recreó sus clásicos funky, el rapero Tinie Tempah sacó punta a hitos como Pass out y 2 Many Djs activaron su batidora de David Bowie y Blur. El Bacardí Ibiza 123 Rocktronic Festival culminará hoy con Lenny Kravitz. Y, si todo va bien, volverá en el 2013 .