'DUQUESNE WHISTLE'
La pieza elegida como sencillo y vídeoclip alude a historias ferroviarias a partir del sonido evocador del «silbato del tren de Duquesne». Montada sobre una estructura sonora liviana y amable con ecos jazzísticos. La única que no firma en solitario, sino con Robert Hunter, letrista que trabajó con The Grateful Dead.
'SOON AFTER MIDNIGHT'
El disco sigue con tonos cordiales, guiños al doo-wop y una guitarra melodiosa. Un Dylan ligero y romántico, expectante con su «cita con la reina de las hadas», si bien el relato se va torciendo con palabras más sombrías. «Mi corazón es temeroso / Nunca está alegre / He estado en el matadero».
'NARROW WAY'
Siete minutos y medio de dinámico traqueteo blues-rock y country, soplidos de armónica y un texto con zarpazos de sarcasmo social. «Este es un país duro para mantenerte vivo / Estoy armado hasta los dientes».
'LONG AND WASTED YEARS'
Una composición lenta y con cierto aire ceremonioso, que incluye vagos guiños al gospel. Dylan divaga en torno al sentimiento de culpa bajo un halo de desesperanza.
'PAY IN BLOOD'
Cambio de tercio: irrumpe un Dylan repentinamente más rocoso y anguloso, a lomos de un blues-rock oscuro y compinchado con la la guitarra de Charlie Sexton, de tacto stoniano. El texto repite con aire amenazante: «Pagaré con sangre, pero no la mía».
'SCARLET TOWN'
El medio tiempo acogedor, el violín y el banjo matizan un texto poco cordial, con tintes apocalípticos y búsqueda de la redención. Alusiones a la amoralidad y al fin, que «está cerca», con pulso minucioso.
'EARLY ROMAN KINGS'
Un blues de corte canónico y roots que avanza con una textura cruda y entre soplidos de armónica. Entre las sombras se intuye un invitado ilustre: David Hidalgo, de Los Lobos, al acordeón.
'TIN ANGEL'
En la recta final del disco aparece el Dylan más literario y desatado, que no se deja limitar por las convenciones del minutaje. En sus nueve minutos, Tin angel despliega un encanto lánguido de balada sinuosa, tejida con corazones rotos, venganzas y crímenes, con citas al mítico asesino Henry Lee, evocado años atrás por PJ Harvey.
'TEMPEST'
La canción central del disco dura casi 14 minutos y evoca el hundimiento del Titanic mezclando el hecho real y la película de Hollywood. Pieza solemne, con aires folk irlandeses (guiño al lugar en que se construyó el barco) y trasfondo épico en la que Dylan mezcla realidad y licencias de ficción: un guiño a Leonardo DiCaprio, a quien llama «Leo». Ciertas influencias de la canción folk The titanic, de The Carter Family.
'ROLL ON JOHN'
El disco se cierra con otra pieza de cadencia ceremoniosa en la que rinde homenaje a John Lennon. El texto incluye préstamos explícitos de canciones de los Beatles como Come together, A day in the life y The ballad of John and Yoko. Dylan se despide con un reconocimiento a un héroe caído.