Un equipo de arqueólogos guatemaltecos y estadounidenses ha descubierto en el norte de Guatemala un templo que demuestra el culto al sol de los antiguos mayas. El Templo del Sol Nocturno ha sido localizado en el sitio arqueológico El Zotz, ubicado en el departamento de Petén, unos 500 kilómetros al norte de la capital guatemalteca, cuna de la ancestral civilización maya.
"Es una subestructura de la pirámide de El Diablo. Se trata de una escultura increíble por su arte y función para honrar al sol", ha señalado el arqueólogo estadounidense Thomas Garrison durante la presentación el miércoles del hallazgo en el Palacio Nacional de la Cultura de la capital guatemalteca. En el descubrimiento del templo, además de Garrison, de la Universidad de California, han participado Stephen Houston, de la Brown University, y Edwin Román, de la Universidad de Austin (Texas).
El templo se ubica a 190 metros sobre el punto mas bajo en el valle de Buena Vista, y a 160 metros sobre el nivel de la plaza principal de El Zotz. Tiene 13 metros de altura, con múltiples niveles que preservan la estructura interior del agresivo clima de la selva tropical, ha subrayado Garrison. Por su parte,
Román ha destacado que en la iconografía del templo se contempla "la glorificación al sol" por parte de los mayas, ya que el mismo se representan las fases de salida, esplendor y puesta del sol.
La fase uno, que se refiere a la deidad del sol está representada por un pez, el cual aparece en el horizonte; la fase dos, el sol del mediodía, representado como "el que bebe sangre"; y la tercera, el sol nocturno, se representa por medio de un "jaguar feroz". Esas fases coinciden con las descritas en el contexto del "inframundo" al que se refiere el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas.
"Esta pirámide fue creada con la intención de 'mirar y ser visto', está pintada en un saturado rojo y desde ella se pueden observar las cresterías de los templos de Tikal", ha añadido Román.